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El Banco Central de Brasil redujo los tipos de interés en medio punto porcentual, hasta el 11,5 por ciento anual, en una decisión esperada por el mercado y que marca la segunda reducción en ese sentido durante el Gobierno de Dilma Rousseff.

La tasa básica Selic, el indicador que determina los tipos de interés en Brasil, había bajado en idéntico porcentual durante la reunión anterior del Comité de Política Monetaria (Copom), celebrada el pasado 31 de agosto.

En las anteriores cinco reuniones del año, la autoridad monetaria había elevado la tasa, con un alza acumulada de 1,75 puntos porcentuales justificada por el control inflacionario. De esa manera, las subas de la tasa de referencia hacían más caro pedir dinero a los bancos, con e objetivo de retirar dinero del mercado y controlar la inflación.

Del otro lado, la reducción de la tasa había sido anticipada por analistas de mercado, que consideraron que la reducción ayudaría a estimular la economía brasileña en momentos de crisis en Estados Unidos y Europa.

Consecuencias sobre el dólar
Como consecuencia, la decisión de elevarla tenga seguramente su influencia en un aumento del precio del dólar en Brasil, algo que puede influir directamente en Uruguay, que ha seguido de cerca la evolución del mercado cambiario del país vecino para justar la cotización del dólar en el mercado local.

En un comunicado, el Banco Central señaló que la decisión del Copom fue "unánime" y justificó que "al, intempestivamente, mitigar los efectos venidos de un ambiente global más restrictivo, un ajuste moderado en el nivel de la tasa básica es consistente con el escenario de convergencia de la inflación para la meta en 2012".

La Fuerza Sindical, la segunda mayor central sindical del país, consideró que la reducción es "aún muy pequeña" y que el Gobierno "acertó en el remedio, pero erró en la dosis", en una decisión que favorece todavía a los "especuladores".

No obstante, el gremio destacó que con la decisión la economía brasileña podrá invertir en acciones sociales 7.000 millones de reales (unos 3.943 millones de dólares), que eran destinados para pagar impuestos.

El presidente de la Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo (FIESP), la principal patronal brasileña, Paulos Skaf, consideró que "es necesario intensificar la reducción de los intereses. Los intereses necesitan continuar cayendo".

La próxima reunión del Copom para evaluar los tipos de interés está programada para los días 29 y 30 de noviembre.
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