Las dificultades que presenta el Mercosur para que sus miembros puedan moverse por fuera para agilizar los trámites de negocios han llevado a Brasil y Uruguay a buscar la flexibilidad mediante acuerdos comerciales en dos velocidades, como el que se pretende con la Unión Europea (UE). Esta modalidad permitiría al bloque salir del estancamiento y facilitaría las negociaciones con los europeos, aunque participen solo dos países del Mercosur. Los gobiernos uruguayo y brasileño están decididos a emprender este camino; una oposición a esta idea podría llevar a la ruptura de esta alianza comercial nacida en 1991, según una fuente de cancillería.
Brasil y Uruguay negocian con Europa a costa del Mercosur
Ambos países trabajan a una velocidad diferente de la del bloque para no quedar aislados