Britney Spears, la otrora princesa del pop, está cada vez más piantada. De hecho, ni la posibilidad de perder la custodia de sus dos hijos le hace sentar cabeza a la chica que alguna vez supo ser angelical. Su ex marido, el también poco productivo Kevin Federline, no tuvo demasiados problemas para reunir argumentos que el mes que viene será presentados ante la Justicia.
Britney puede perder a sus hijos
Lo de Spears supera ya el oportunismo mediático: ahora peligra la custodia de sus hijos por conducta "depravada"