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Blancos y colorados preparan el terreno para un nuevo enfrentamiento con el oficialismo, ahora por la firma del tratado de intercambio de datos tributarios con Argentina que se discutirá mañana en el Senado.

El proyecto genera dudas en la oposición por el riesgo de pasar información de inversores al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. En filas oficialistas, se reconocen ciertos riesgos para algunas inversiones al punto que se definirá si se agrega una “declaración interpretativa” sobre la “no retroactividad” en el uso de la información que se suministre, dijeron a El Observador fuentes de la coalición de izquierda.

La idea, que fue propuesta por el abogado Leonardo Costa, es dejar en claro, ante cualquier incidente donde deba intervenir el Poder Judicial, cuál es la posición y el espíritu del Parlamento. Costa explicó a El Observador que el texto indicaría “claramente” que si un dato pasado por la DGI de Uruguay al fisco Argentino es utilizado en forma retroactiva, será violatorio del acuerdo y éste podrá ser denunciado.

Ese punto fue analizado anoche por la bancada de Senadores del Frente Amplio. El texto se terminará de definir en esta jornada a nivel de la comisión de Asuntos Internacionales para de inmediato pasar al plenario que lo tratará mañana, donde será aprobado con la mayoría del Frente Amplio.

La oposición marcará su rechazo –igual posición expresaron representantes de la industria de la Construcción y operadores inmobiliarios– y criticará las medidas proteccionistas que tomó Argentina. El debate se dará en momentos en que la relación entre ambos países no es la mejor y varios temas continúan pendientes de solución.

El Frente Amplio defenderá la firma del acuerdo como uno más de la lista de más de 20 convenios tributarios que gestionó –incluido el último suscrito con Brasil–, al entender que son convenientes para el país. El acuerdo con Argentina responde también a la imposición de firmar surgida de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), un aspecto que desde la izquierda se trata de no mencionar públicamente.

La oposición teme que Argentina “haga un mal uso del tratado” y advierte por las consecuencias que ya tiene sobre las inversiones inmobiliarias y el turismo.

Posiciones

El senador Enrique Rubio (Vertiente Artiguista) dijo a El Observador que en el mundo existe un nuevo esquema establecido por la OCDE en materia de transparencia del cual a Uruguay le interesa ser parte como país receptor de inversiones. Dijo que el acuerdo con Argentina tiene “reaseguros y garantías” además de que se aceptaron los planteos del Ministerio de Economía, que lo negoció, para evitar la doble imposición de impuestos así como la no retroactividad. El senador reconoce que con ese acuerdo algunas inversiones se pueden ver afectadas, pero asegura que “vendrán otras” y acotó que “no camina más el flujo de inversiones sobre una base de evasión”.

En filas opositoras, el líder de Vamos Uruguay, Pedro Bordaberry, señaló que “no es oportuno” firmar con Argentina cuando “no existen certezas de que los datos se van a utilizar bien” por parte de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). Bordaberry recordó que en junio, Argentina dejó sin efecto el capítulo que evitaba la doble imposición en los tratados que había firmado con España y Chile y, a su entender, nada indica que cumplirá lo firmado con Uruguay. Desde su partido, el senador José Amorín Batlle, (Propuesta Batllista) preguntó “¿qué sentido tiene firmar un acuerdo más con Argentina cuando no cumple los ya firmados?”. Recordó las violaciones de Argentina al Mercosur, al trancar el tránsito de personas y mercaderías; en la Comisión Administradora del Río Uruguay donde se niega a hacer público los informes ambientales sobre UPM; o en la Comisión Administradora del Río de la Plata, donde frenó la licitación para dragar el canal Martín García.

El Partido Nacional también votará en bloque rechazando el proyecto. El senador Gustavo Penadés (Herrerismo), señaló a El Observador que se opone por una cuestión de “oportunidad” y “de necesidad”. Explicó que “es inocultable la debilidad de la diplomacia del gobierno de José Mujica ante Argentina”, y por otro lado, afirmó, que no es necesario firmar un tratado al que obliga la OCDE, porque ni Argentina ni Uruguay integran ese organismo.

Experto dice que el acuerdo no es el único freno a la invesión.Aclaración debe ser comunicada



Varias causas frenan la inversión

El consultor, Julio Villamide, considera que son “múltiples” las causas que están detrás de una menor actividad inmobiliaria en Uruguay por parte de inversores argentinos y no solamente por la firma del tratado de intercambio de información tributaria. “Personalmente tenemos la intuición de que la variable que más está afectando es la devaluación del peso argentino implícita en el cepo cambiario”, dijo el experto a El Observador. El gobierno argentino maneja una cotización oficial que ronda los $ 4,80 por dólar, pero en el mercado paralelo la divisa estadounidense supera los $ 6,30. Precisamente con este valor deben manejarse los inversores. A esto hay que añadirle las dificultades para sacar los dólares de Argentina. Por otro lado, Villamide indicó que los negocios del sector en la vecina orilla están en claro descenso. En el caso de las compraventas, en el acumulado de 2012 cayeron 50% respecto a 2011 y en los permisos de construcción hasta 80%. Además, recordó que Argentina acaba de firmar un trato tributario con EEUU, por lo que se diluye el riesgo de que Punta del Este quede en desventaja respecto a Miami.

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