La muerte de Abu Musab Al Zarqaui es "un duro golpe para Al Qaeda", afirmó Bush en la Casa Blanca.
La muerte de Abu Musab Al Zarqaui es "un duro golpe para Al Qaeda", afirmó Bush en la Casa Blanca.
Bush afirmó sin embargo que aún quedan "tiempos difíciles" dado que "terroristas e insurgentes" continúan operando en Irak.
"De todas maneras, el curso de los acontecimientos en las últimas 24 horas nos dan una renovada confianza de cómo será el fin de esta lucha: la derrota de las amenazas terroristas y un mundo más pacífico para nuestros hijos y nietos", señaló.
"Juntos, vamos a debatir la mejor manera de desplegar recursos estadounidenses en Irak y alcanzar nuestro objetivo compartido de un Irak que se pueda gobernar por si mismo, defenderse a si mismo y sostenerse por si mismo", aseveró.
La muerte de Al Zarqaui ocurre en momentos en que la popularidad de Bush alcanzó un nuevo mínimo, tan sólo 33% de aprobación, el más bajo para un presidente estadounidense registrado en los últimos 25 años por la cadena televisiva ABC News y el diario The Washington Post.
Según el estudio, 62% de los estadounidenses considera que la guerra no vale los sacrificios hechos por el país, y 59% estima que fue un error.
Estados Unidos había ofrecido 25 millones de dólares por Zarqaui, de 39 años, que a fines de 2004 fue designado líder de la red Al Qaeda en Irak por el jefe de la organización, el saudí Osama bin Laden.
El anuncio del deceso lo dio en conferencia de prensa en Bagdad el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, que indicó que "Zarqaui fue eliminado" el miércoles junto con otras siete personas, entre las que había dos mujeres.
Al Qaeda confirmó poco después la muerte del jefe de su facción iraquí en un comunicado publicado en una página web islamista.
(AFP)