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La lenta recuperación económica cobrará impulso ahora que muchas familias norteamericanas recibirán cheques de por lo menos 400 dólares en devolución de impuestos, declaró el sábado el presidente George W. Bush. La oposición demócrata respondió acusándolo de provocar un enorme déficit fiscal y de provocar un altísimo índice de desempleo.

Los demócratas, en cambio, presentaron un cuadro mucho más sombrío de la economía. En su alocución radial, apuntaron a la pérdida de 3,1 millones de puestos de trabajo desde que Bush asumió en enero del 2001, y al déficit presupuestario que se cree ascenderá a 455.000 millones de dólares este año.

Bush dijo que la tasa de desempleo -que alcanzó el 6,2% en julio- hubiera sido un punto más alta si no se hubieran implementado las disminuciones tributarias.

Los demócratas y muchos analistas opinan sin embargo que las reducciones de impuestos dictadas por Bush beneficiarán mayormente a los sectores más adinerados, y que son irresponsables ya que provocarán enormes déficits fiscales.

(AP)

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