El presidente estadounidense George W. Bush defendió el martes ante las Naciones Unidas su decisión de invadir Irak, e instó a la comunidad mundial a redoblar la lucha contra el terrorismo y atender a las necesidades humanitarias.
Dos años después de haber dicho ante el organismo mundial que Irak constituía un "peligro grave y creciente", y de haber instado a los delegados a cumplir con sus responsabilidades al respecto, Bush no hizo demasiado hincapié esta vez en el hecho de que invadió ese país sin el consentimiento del Consejo de Seguridad.
Bush dijo que los terroristas creen que "el suicidio y el asesinato están justificados... Y actúan de acuerdo con esa creencia".
"Este mes en Beslan, hemos visto una vez más cómo los terroristas miden su éxito por la muerte de los inocentes y el dolor de sus familiares afligidos", dijo el presidente. "Los niños rusos no hicieron nada para merecer un sufrimiento tan espantoso".
"Nadie está por encima de la ley", dijo Annan. "Pero una y otra vez vemos cómo se infringen de manera vergonzosa a las leyes fundamentales, las que instan a respetar a los inocentes, a los civiles, a los vulnerables, especialmente a los niños".
La semana pasada, Annan dijo en una entrevista con la British Broadcasting Corporation que la invasión de Irak, encabezada por Estados Unidos, era ilegal porque Washington y los aliados de una coalición formada con ese fin no habían obtenido el respaldo del Consejo de Seguridad para esa acción militar.
"El pueblo de Irak ha recuperado su soberanía", dijo, y observó que el primer ministro del gobierno interino iraquí, Ayad Alaui, figuraba entre los asistentes a la sesión.
(AP)