Cambios en ley de inversiones desalientan nuevos proyectos
El empresario Carlos Lecueder inaugura hoy ampliación del shopping Tres Cruces
Tres Cruces inaugura hoy la ampliación de su espacio comercial que demandó una inversión de unos US$ 38 millones, en un contexto donde la economía y el consumo tienden a una desaceleración. El empresario Carlos Lecueder, la cara visible del proyecto, destacó la planificación con que se llevó adelante esta obra y dejó en evidencia la burocracia rampante del sistema uruguayo ante la demora del inicio de los trabajos.
¿Está dentro de la lógica de un empresario tomar riesgos de tal envergadura?
El empresario es alguien que emprende algo y asume los riesgos. Y asume un riesgo que debe medirse con los beneficios que va a tener. Nosotros cuando proyectamos inversiones y cuando convencemos a grupos de inversores para que inviertan, les ofrecemos proyectos con un grado de riesgo aceptable. De todas maneras, endeudarse en un banco, invertir los ahorros de la vida para mucha gente, es un tema muy importante, hay que manejarlo con seriedad y proyectarlo en el futuro con los cambios de mercado que se van a plantear. Nosotros hicimos Tres Cruces en 1994 y se comenzó a planificar en 1989. La actual ampliación no fue solo agregar locales comerciales. Se hizo una rampa que da acceso a la zona de la terminal, hay cambios en los paneles de información de la terminal, se agregaron escaleras mecánicas entre terminal y shopping, se mejoró todo el sector de transporte de encomiendas. Fue una obra muy grande. Con ella lo que más crece no es el shopping sino el estacionamiento, que aumenta 200%.
¿Cómo se financiaron? ¿Los locales ya están todos colocados?
Básicamente, se realizó con préstamos. Los locales están colocados íntegramente, todos alquilados.
¿Cuál fue el monto de la inversión realizada?
Una parte nuestra es de US$ 26 a US$ 27 millones y la otra parte es de los comerciantes que se instalan; ahí hay US$ 10 a US$ 12 millones más.
¿Tuvo algún contratiempo con la construcción?
Planteamos al Ministerio de Transporte la necesidad de ampliar Tres Cruces en 1999. Nos dijeron que no; más tarde volvimos a insistir y nos volvieron a decir que no. Recién en 2006 empezaron a convencerse. A partir de ahí empezó el tema de la Intendencia. Después de muchas vueltas, en 2010 conseguimos el permiso verbal de que íbamos a poder hacerlo. Ahí adjudicamos la obra y nos preparamos para empezar en julio de 2010, pero justo había cambio de gobierno municipal. Se esperó luego que la nueva intendencia aprobara el proyecto. El permiso salió recién en noviembre (de ese año). Pero previendo empezar en julio, se instalaron operarios en el lugar. No arrancaron hasta seis meses después. Cuando vamos a empezar en noviembre no se pudo porque ya venía diciembre y el shopping estaba de zafra y la terminal también. Recién pudimos empezar en marzo de 2011. La constructora ya estaba contratada desde mitad de 2010: casi nueve meses pagando operarios e ingenieros que estaban esperando para empezar la obra. Cuando se empieza la fecha de terminación se puso como julio de 2012, pero enseguida después con las lluvias ajustamos para agosto. Pero estamos terminando a principios de diciembre. El plazo total de la obra fue de 16 meses.
¿Cuántas personas circularán ahora por Tres Cruces?
Tenemos un ingreso mensual de 1.800.000 personas que es difícil de superar. Sucederá ahora que la estadía media dentro del lugar se va a duplicar. La estadía media de compra es una hora, 20 minutos, más o menos. Creo que se irá a unas dos horas, más parecido a Montevideo Shopping.
Ante toda la peripecia que pasaron, ¿el empresario uruguayo se acostumbra a esta burocracia para acceder a los permisos?
No, no se acostumbra. La demora por un permiso se sufre todos los días. No se entiende que se demore tanto.
¿Cómo ve el clima de negocios?
Creo que se ha enrarecido un poquito. Uruguay está viviendo un período de auge, con una economía estable, con un nivel de inversión importante, con buen nivel de exportaciones. No hay una razón clara desde el punto de vista económico para que el clima de negocios cambie. Por qué cambia, diría que la crisis internacional nos preocupa. Creo que la ley de inversiones es más restrictiva que antes y por este motivo hay inversiones que no se van a hacer. En algunos aspectos, lo sindical puede estar molestando.
¿Cómo viene el shopping Nuevo Centro?
Muy bien, estamos previendo inaugurar a mitad del año próximo. El proyecto está en más de 90% alquilado. Se trata de un proyecto global con dos torres de viviendas.
¿Cómo ve los acuerdos en los Consejos de Salarios?
Lo estamos viendo bien. El tema es que se recuperó el salario luego de la caída de 2002. Pero para crecer ahora hay que ir a la productividad, esto es fundamental. Es un tema históricamente discutido en el país, porque si la gente es más productiva va a ganar más.
¿No es difícil de medir la productividad?
En el servicio es difícil de medir. En la construcción no, hay formas de medir. Hay formas razonables de llevarlo adelante. Es difícil pero es posible, pero sobre todo es necesario. El desafío de Uruguay hoy es ser más productivo. Los problemas empiezan cuando subimos los sueldos sin tener en cuenta la productividad.
Los argentinos y el gobierno
Consultado por El Observador acerca del interés de cada vez más argentinos de instalarse en Uruguay, el empresario Carlos Lecueder, comentó el caso de una empresa a la que le vendió dos pisos para iniciar negocios en el país. “Van a tener 600 personas trabajando ahí. Pero no se trata de una emigración masiva. Están viniendo algunos. La medida de controlar el dólar sí nos afectó, pero aún no en gran forma. Además, los argentinos se las arreglarán para seguir viniendo”. Lecueder destacó como signo positivo del gobierno de José Mujica la labor realizada en la macroeconomía. Como puntos débiles remarcó las carencias en la educación, la inseguridad y los problemas de infraestructura. Carlos Lecueder fue pionero en el negocio de los centros comerciales