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Una amor lésbico con Cate Blanchett (Carol), un filme inusual sobre el Holocausto (Son of Saul) y la conmovedora película sobre un director italiano que debe lidiar con una estrella estadounidense (Mia madre) encabezan la competencia por la Palma de Oro en Cannes a menos de una semana de la entrega del premio.

Todavía es muy temprano para arriesgarse al juego de los pronósticos, cuando quedan por estrenarse varias películas de las 19 que compiten, entre otras, Youth del italiano Paolo Sorrentino, Chronic del mexicano Michel Franco y Sicario de Denis Villeneuve con Benicio del Toro.

En el festival circulan como siempre publicaciones repartidas entre los pasillos que la prensa cita a menudo como termómetro del certamen. La otra indicación –fuera de la opinión propia de cada crítico o periodista– es observar la reacción de la sala el día del estreno.

Un panel internacional recabado por la revista Screen designa Son of Saul, un desgarrador filme sobre el Holocausto del húngaro Laszlo Nemes, como favorita para la Palma de Oro, que atribuirá el 24 de mayo el jurado de nueve miembros presidido por Ethan y Joel Coen.

La prensa francesa resumida en Le film français plebiscita en cambio a la muy aplaudida Mia madre de Nanni Moretti. Tras su triunfo en 2001 con La habitación del hijo, coronada con la Palma de Oro, volvió a hacer llorar a la Croisette con un filme sobre la muerte de la madre que además sabe intercalar momentos de ternura e hilaridad.

Varios críticos y un tuit del expresidente del Festival de Cannes Gilles Jacob abogaron por una recompensa a la actuación de Margherita Buy en el papel de una atormentada directora de cine que pierde a su madre.

Pero en Cannes los premios tradicionalmente son excluyentes. Si Buy se lleva el premio a mejor actriz, el filme podría perderse la Palma.

Rompiendo corazones

La cinta que estuvo en boca de todos es Carol del norteamericano Todd Haynes, protagonizada por Blanchett en el papel de una mujer rica que vive una historia de amor con una joven empleada de una gran tienda, interpretada por Rooney Mara (La chica del dragón tatuado).

En la película, el personaje de Blanchett, Carol, se aburre en su matrimonio y el romance se convierte en su liberación. Pero las cosas no son tan fáciles en la Nueva York conservadora de 1950, prolijamente recreada en el filme inspirado en la novela homónima de Patricia Highsmith.

Dos años después de la Palma de Oro para La vida de Adela de Abdellatif Kechiche, una historia de amor lésbico vuelve a seducir a los asistentes del festival. Las idas y venidas de Blanchett acerca de sus relaciones con las mujeres en la vida real contribuyeron a hacer de Carol el tema del momento del festival.

“¿Si he tenido relaciones sexuales con mujeres? La respuesta es no”, aseguró la actriz en Cannes tras el revuelo armado días antes por supuestas declaraciones a la revista Variety.

“Recuerdo que la pregunta fue ‘¿Ha tenido relaciones con mujeres?’, la respuesta es sí, pero si lo que me pregunta es si he tenido relaciones sexuales con mujeres, la respuesta es no. Pero obviamente, eso no lo publicaron”, dijo Blanchett en Cannes.

No a todos les quedó claro lo que había querido decir, pero la actriz australiana salió del paso con una pirueta: “En 2015 –señaló– el punto debería ser: ¿a quién le importa eso?”.

Otros filmes que gustaron fueron The Lobster, del director griego Yorgos Lanthimos, una extraña fábula moderna con Colin Farrell y Rachel Weisz, el delicado Nuestra hermanita del japonés Hirokazu Koreeda, o el fantasioso El cuento de los cuentos de Matteo Garrone, con Salma Hayeck en el papel de reina, aunque ninguno de ellos generó unanimidad.

En Cannes siempre hay sorpresas en el palmarés pero algo parece seguro menos de una semana antes: el tan esperado See of trees del norteamericano Gus Van Sant, abucheado en la sala y demolido por la prensa, se irá de Cannes sin palma dorada.

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AFP

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