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A cuatro meses del retiro del arzobispo de Montevideo, Nicolás Cotugno, un grupo de laicos católicos realizó una propuesta con las características que entienden debería tener el próximo que dirija la Iglesia de Montevideo. Según el Derecho Canónico, al cumplir los 75 años los obispos deben presentar su renuncia al papa. Con el cese del obispo se abre un proceso que demora unos meses y en el que interviene el nuncio apostólico en Uruguay que presenta una terna de candidatos al pontífice, quien designa al nuevo pastor.

El documento, que lleva unas 700 firmas de adherentes, indica que el objetivo del mismo es “hacer un aporte que enriquezca las decisiones a tomar, desde una mirada y compromiso evangélicos, para el crecimiento en la fe y el servicio de la iglesia local”.
La iniciativa surgió en la parroquia San Alejandro de Pocitos y cuenta con el apoyo del párroco Daniel Kerber. Según esa carta, que los laicos entregarán al nuncio, el nuevo arzobispo debe ser una persona que esté “interiorizada con la realidad uruguaya para poder comprender y actuar en base a ello”.

Además –sostienen–, el candidato debe reconocerse “más como servidor que como jerarca” para poder escuchar a todos los sectores de la población y sus inquietudes. En este sentido, detallan como esencial que el futuro arzobispo “promueva el diálogo con toda la sociedad, tanto con los cristianos como con otras comunidades religiosas y, preferentemente, con los más pobres”.

Los católicos piden también un arzobispo “que impulse una liturgia participativa que incorpore a laicos y laicas en los diversos ministerios y servicios y estimule celebraciones que tengan en cuenta las expresiones musicales y celebrativas características de nuestra cultura”. Piden también poder profundizar los conocimientos en las Sagradas Escrituras y por lo tanto reclaman que el nuevo obispo impulse los cursos y actividades de formación.

“Los abajo firmantes estamos pensando en un obispo abierto y dialogante con todos los miembros de la Iglesia de Montevideo, también con los cristianos de otras confesiones, con los creyentes de otras religiones y con todos los hombre y mujeres de buena voluntad que viven en nuestra ciudad”, concluye el documento.

Kerber explicó que generalmente para la elección del arzobispo la nunciatura hace las consultas pertinentes a la Conferencia Episcopal, sacerdotes y laicos de la diócesis de la cual será elegido el obispo.

Según pudo saber El Observador la terna que había trascendido estaba integrada por los obispos de Mercedes, Carlos Colazzi; de Minas, Jaime Fuentes, y de Canelones, Alberto Sanguinetti.

Si bien el 21 de setiembre Cotugno alcanzará los 75 años, se estima que el proceso tomará algunos meses ya que no está especificado a partir de cuándo comienza.
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