Cayó un peso pesado: Italia eliminada
No pudo confirmar su tradición. Sufrió hasta el final, pero el gol salvador no llegó. Los “azzurri” se despidieron de Sudáfrica 2010 y Eslovaquia celebra la clasificación a octavos
Si algo faltaba para que el Mundial de Sudáfrica fuera visto como un “Mundial raro”, como es el comentario de todos los aficionados, era la eliminación del campeón en la primera fase. Y nada menos que un campeón como Italia, un equipo grande, aguerrido, sabedor de pasar de fase en situaciones límites.
La eliminación de los “azzurri” solo se puede comparar con una eliminación de Brasil, pero lo cierto es que esta vez los europeos no dieron con los puntos para confirmar el favoritismo con el que siempre arrancan la Copa del Mundo.
Este jueves Italia cayó por 3 a 2 con Eslovaquia y dejó escapar una nueva posibilidad de clasificar tan solo con tres empates (en 1982 así lo hizo y termino alzando la Copa).
Pero el mérito fue de los eslovacos, que hicieron un juego atildado en todas sus presentaciones de este Mundial y dieron la gran sorpresa este jueves al vencer a los campeones del mundo.
El mejor manejo y la puntería a la hora de definir dejaron en evidencia las falencias con las que llegó el conjunto de la península, que se vieron agravadas con la lesión de su arquero estrella, Gianluigi Buffon en el primer partido de la serie ante Paraguay.
Italia se va del Mundial como castigo a un juego mezquino, quizás no tanto como en otras épocas, pero con tan solo tres tantos marcados en otros partidos.
Con la eliminación llegaron las primeras lágrimas de desazón de la Copa del Mundo. Es el primer grande que cae, porque lo de Francia, era bastante previsible.
Italia no quedaba eliminada en fase de grupos desde 1974, cuando fue tercera detrás de Polonia y Argentina y por delante de Haití.
Eslovaquia, en cambio, en su primera presentación mundialista se vistió de fiesta. La celebración de sus jugadores muestra a las claras que no estaba en los planes de nadie tenerlos entre los 16 mejores del mundo, pero, parece, que es el turno de los débiles, al menos hasta ahora.
(Observa)