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Ser el equipo más goleador del Torneo Apertura, el menos goleado y el único invicto era de lo poco que Peñarol podía rescatar de este semestre del año donde quedó sin chances de pelear el título a falta de dos fechas y donde fue eliminado de la Copa Libertadores dejando una pálida imagen.

Pero este domingo, ante Cerro en el Campeón del Siglo, el aurinegro también se quedó sin invicto al perder 2 a 1.
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Leonardo Ramos modificó su habitual esquema de cuatro zagueros para defender con tres jugadores: Ramón Arias, Yefferson Quintana y Maximiliano Perg.

Iban apenas 5' cuando Cerro descubrió, en un envió largo y cruzado del Japo Rodríguez, la debilidad de esa zaga.

Perg se quedó insólitamente en blanco, Maureen Franco la bajó de pecho y definió con libertad y calidad para estampar el 1 a 0.

El partido se le hizo cuesta arriba de entrada a los aurinegros.

Por eso, los carrileros Hernán Petryk y Lucas Hernández se soltaron con neta vocación ofensiva, lo mismo que Nahitan Nandez desde el doble 5 donde Guzmán Pereira ejerció un rol más táctico intentando dotar de balance defensivo al equipo.

Desde esa posición, Pereira fue el más claro en los primeros 45'. A los 20' le puso un notable pase de gol a Junior Arias donde Yonathan Irrazábal lo bloqueó notablemente.

La constante movilidad de Arias para mostrarse y jugar de espaldas al arco, bien lejos del área para generar juego, logró disimular la escasa participación que tuvo el Cebolla Rodríguez jugando como enganche.

En ofensiva, Rossi jugó por todo el frente de ataque complicando con su velocidad.

Las bondades que exhibió Peñarol de mitad de cancha en adelante estuvieron matizadas por momentos en los que Cerro manejó bien la pelota y lo complicó en defensa, sobre todo cuando Facundo Peraza se volcó a la punta derecha .

Pero le faltó constancia al albiceleste para imponer su mejor capacidad de control y también para explotar más las debilidades de una retaguardia mirasol que cada vez que fue apurada demostró falencias.

El partido subió en voltaje al promediar el primer tiempo. Jonathan Barboza tuvo el segundo a los 24' tras enganchar en el área y meter un derechazo que se fue cerca.

Peñarol replicó inmediatamente, a los 25', con un zurdazo de Rossi que Irrazábal contuvo bien abajo contra el palo derecho.

Otro fallo de Perg a los 27' le permitió a José Luis Tancredi rematar de frente al arco, donde Gastón Guruceaga realizó una notable atajada.

Y cuando parecía que el partido se iba con Cerro en ganancia, Pereira filtró otro gran pase al área y Rossi definió cruzado, favoreciéndose por el desvío en un zaguero que descolocó a Irrazábal, para decretar la igualdad.

En el entretiempo los entrenadores se vieron obligados a cambiar. Irrazábal salió sentido e ingresó Sebastián Britos en el arco de Cerro mientras que el Cebolla, quien acusó una molestia muscular sobre la media hora de juego, le dejó su lugar a Matías Mier.

El volante entró muy bien volcándose por la izquierda donde se generaron las mejores opciones.

A los 56', un centro de Mier fue conectado por Rossi pero Britos respondió muy bien parado.

Con esa escenografía que impuso en ataque, Peñarol abrió espacios atrás que fueron una bomba de tiempo.

Por eso a los 59' Pereira lo tuvo que correr de atrás varios metros a Facundo Peraza y lo terminó bajando con un empujón por la espalda.

Franco fusiló a Guruceaga y el Villero volvió a ponerse arriba.

Una vez más, Peñarol se veía obligado a remar de atrás.

Lo intentó con más ideas que en partidos anteriores. La propia fisonomía del ataque le impedía buscar con envíos largos ya que no estaba en cancha Mauricio Affonso –desgarrado en la semana– ni Lucas Cavallini, suspendido por acumulación de amarillas.

Entonces trabajó por abajo la pelota y terminó arrinconando a un rival que no exhibió la misma capacidad de manejo de balón que en otros partidos por lo que terminó sufriendo en el área.

Pero le faltó puntería al aurinegro. A los 79' Perg cabeceó apenas afuera un centro y a los 83' Mier, tras notable triangulación, remató cruzado, apenas desviado.

Todo parecía que terminaba así cuando Nicolás Dibble –una de las cartas de cambio a las que echó mano Ramos– cayó marcado por varios jugadores. La jugada dejó dudas, pero Christian Ferreyra pitó penal. No hubo caso. Britos se lo atajó notablemente a Arias y otra vez Guruceaga terminó jugando de 9 intentando el gol heroico en un hecho que evidencia que el equipo intenta corregir de a prepo y a la desesperada sus falencias en la generación de más y mejores opciones de gol.

Así cayó un invicto. Así se alejó Peñarol en la Tabla Anual: quedó a ocho puntos de Defensor Sporting y a siete de Nacional. Sigue siendo el más goleador (26) y el menos goleado (11). Pero eso ya ni importa.


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