El personaje del título es un caballo antropomórfico (de hecho, los animales que caminan en dos patas, hablan y se comportan como humanos coexisten con personas en el mundo de esta serie animada) que en la década de 1990 fue una estrella televisiva pero que ahora está en decadencia, viviendo de sus recuerdos entre alcohol, fiestas y drogas. Su existencia y los dramas que va atravesando BoJack Horseman junto a sus compañeros de andanzas en su búsqueda de volver a ser relevante en Hollywood son el eje de esta historia, que estrenó su cuarta temporada el 8 de setiembre. En ella, BoJack se enfrenta a la aparición repentina de Hollyhock, una supuesta hija perdida, a la vez que tiene que lidiar con la vuelta a su vida de su madre senil, mientras que en paralelo, su amigo Mr. Peanutbutter intenta lanzar una carrera política como gobernador de California, y su agente, Princess Carolyn, pretende tener un hijo con su novio. Las cuatro temporadas están disponibles en Netflix.