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Ciudadanos de a pie comenzaron a desfilar ante el féretro cerrado con los restos del ex presidente Ronald Reagan, que quedó expuesto este lunes en la biblioteca museo que lleva su nombre, donde expresó su deseo de reposar para siempre.

El ex presidente, conocedor de los efectos de esta enfermedad degenerativa que fue borrando su memoria, la definió cuando aún estaba lúcido, como "un camino que me llevará al ocaso".

A su llegada al museo, el féretro fue transportado por soldados de las cuatro armas de EEUU en uniforme de gala, mientras se entonaban varios himnos, en una pomposa ceremonia transmitida en directo por las cadenas de cable de EEUU.

Antes, la ex primera dama, de 82 años, leyó algunas notas de agradecimiento que los seguidores del ex presidente habían depositado junto con banderas, fotografías y frascos de "jelly beans" -la golosina favorita de Reagan- en las inmediaciones de la casa fúnebre.

Esta última, con el cabello suelto y vestida con una camisa blanca y falda negra corta, tomó la mano de su madre mientras el reverendo de la parroquia de Bel Air donde Reagan solía acudir antes de caer enfermo pronunciaba un corto sermón.

Tras una ceremonia íntima, ciudadanos, curiosos y seguidores de Reagan comenzaron a despedirse del presidente y entre los primeros en hacerlo fue el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger.

Reagan fue primero gobernador de California y, posteriormente, presidente de EEUU entre 1981 y 1989, cuyo legado continúa siendo hoy fuente de inspiración para los sectores más conservadores del país.

El miércoles, el féretro será trasladado a Washington, donde se celebrará un funeral de Estado, el primero desde la muerte del ex presidente Lyndon B. Johnson en 1973, y las mayores desde las realizadas por John F. Kennedy en 1963.

Sólo a la inauguración de este museo en 1991 asistieron más de 4.000 invitados, desde legendarias estrellas del cine como James Stewart, Charlton Heston o Zsa Zsa Gabor hasta la mayor reunión de ex presidentes, con la presencia de Richard Nixon, Jimmy Carter, Gerald Ford y George Bush padre.

(EFE)

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