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El 90% de las armas químicas declaradas por Siria ya fueron sacadas del país, pero en los últimos días han surgido reportes inquietantes que dan cuenta de al menos nueve ataques en los que se habrían usado gas clorhídrico. El gobierno y las fuerzas rebeldes se han echado la culpa mutuamente por los ataques, de los cuales el peor mató a dos personas y enfermó a más de 100 en Zafr Zita, una aldea tomada por los rebeldes el 11 de abril de este año. El método utilizado para dispersar el gas –barriles tirados de un helicóptero- es parte de las tácticas que usan las fuerzas de Bashar Assad.

El cloro es un químico disponible sin problemas que tiene muchos usos industriales legítimos - la purificación del agua es tal vez el más conocido- y no fue incluido en la declaración del arsenal químico que realizó Siria. En la actualidad casi no se ha usado como arma, por lo que su aparición en Siria hace remontar a los primeros días de la guerra química. El primer ataque masivo con gas que se tiene registrado en la historia fue realizado por fuerzas alemanas en la batalla de Ypres, al oeste de Bélgica, el 22 de abril de 1915, y el arma elegida fue cloro. Fritz Haber es el científico que es injustamente recordado sobre todo por el desarrollo de esta mortífera arma, a pesar de que fue él también quien desarrolló fertilizantes que probablemente han ayudado a salvar millones de vidas a lo largo del siglo XX.

Cuando se inhala el cloro provoca una inflamación de los tejidos pulmonares, lo que hace que el líquido ingrese a los pulmones desde el torrente sanguíneo. En los peores casos las víctimas se ahogan con este fluido que se acumula en los pulmones, aunque son necesarias dosis muy altas para matar. El cloro es tres mil veces menos tóxico que el gas sarín, con el que se mató a cientos de personas en el ataque químico de agosto pasado en Siria.

En Ypres los alemanes lanzaron un ataque masivo y concentrado, liberando el gas manualmente y permitiendo que el viento creara una nube tóxica sobre las líneas francesas. Edward Spiers, un profesor de estudios estratégicos de la Universidad de Leeds y autor del libro “Una historia de las armas químicas y biológicas”, describió el efecto en una entrevista con Slate esta semana. “Como fue la primera vez que se usó fue un tremendo shock, las fuerzas francesas no estaban preparadas y comenzaron a correr”, dijo. “Lo peor que se puede hacer cuando hay una nube química es correr, porque entonces se respira más profundamente. Inhalaban más y más cloro y entonces las muertes fueron también más”, agregó Spiers.

Es posible que hayan muertos hasta 6.000 soldados franceses como consecuencia de ese ataque. Los alemanes luego usaron el gas varias veces más, mientras que los británicos lo utilizaron en la batalla de Loss, pero entonces su eficacia ya había disminuido porque los soldados estaban preparados. Entre las primeras medidas preventivas que se usaron había algunas tan básicas como respirar en pañuelos mojados con orina, pero eventualmente se desarrollaron respiradores más apropiados para el campo de batalla. Más adelante, en la escalada de armas químicas que se generó, el cloro se dejo de lado frente a otras armas mucho más mortales como el gas mostaza y el fosgeno.

Casi no hay registros de uso de cloro por parte de ejércitos luego de la primera guerra mundial. En la Convención Internacional de Armas Químicas que se esbozó en 1990, el uso de este gas se prohíbe pero como químico, no para su uso civil. “Los viejos agentes pulmonares tales como cloro y fosgeno no se incluyeron porque nadie pensó que fueran usado de Nuevo”, explicó Spiers.

Sin embargo, el cloro reapareció al menos una vez desde la primera guerra. En Irak, en 2007, los insurgentes experimentaron varias veces con camiones cargados de cloro que fueron usados en ataques suicidas con bombas. Esta no fue una idea particularmente brillante. Los explosivos hicieron que el cloro fuera menos efectivo –sencillamente quemaban el gas- y entonces las víctimas fueron las mismas que en un atentado suicida con un camión “normal”. Sin embargo, los reportes de que se habían usado armas químicas fueron particularmente preocupantes para la población.
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