Por Great Place To Work
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Ya no llama la atención que trabajadores con pocos años de experiencia hayan pasado por varias empresas.
Sin embargo, ante la pregunta sobre si las empresas siguen intentando fidelizar a estos jóvenes, la respuesta de Luján Bustos, Culture & List Manager de Great Place To Work para Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia, es que sí: “Es un desafío que las empresas eligen seguir afrontando”, asegura.
¿Cuál es la principal diferencia? Hoy, las organizaciones no buscan retener el talento, sino fidelizarlo. Es decir, trabajan para que todos los colaboradores -y especialmente los más jóvenes- se sientan identificados con sus lugares de trabajo y elijan seguir formando parte de las empresas en las que trabajan.
“En nuestros estudios vemos que hay organizaciones que están obteniendo buenos resultados cuando se trata de fidelizar talento joven”, dice Luján. ¿Cómo lo logran? Según explica la experta, las prácticas más exitosas están centradas en el desarrollo y la capacitación del talento.
“El talento joven busca, más allá de ganar dinero, desarrollarse profesionalmente. Esa es su prioridad. Las organizaciones que se destacan en cultura organizacional -y que logran fidelizar al talento- ponen foco en el desarrollo de las carreras de sus colaboradores: generan planes de desarrollo y de entrenamiento y brindan la posibilidad real de tener un crecimiento interno”, explica Bustos, y asegura que esta es una tendencia que se da igual en toda la región.
Además del desarrollo profesional, los millennials y centennials -las dos generaciones más jóvenes de la fuerza laboral actual- tienen tres prioridades claras al momento de valorar sus espacios de trabajo:
En esta búsqueda por fidelizar a los talentos más jóvenes, Luján Bustos explica que el rol de los líderes es esencial: “La credibilidad de los líderes es muy importante: deben gestionar la comunicación de forma coherente e inspirar confianza”, dice.
Sin embargo, es clave entender que la fidelización de las generaciones más jóvenes tiene una naturaleza distinta y es necesario adaptarse a ese cambio y aprovechar las oportunidades que nos brinda este nuevo paradigma de fidelidad, enfocado en los valores, el propósito y el equilibrio: “Los centennials y millennials esperan eso de las empresas en las que trabajan”, dice Bustos.