Primero es preciso saber que son dados al regateo, que suelen creerse superiores a los occidentales y que no les gustan las sensiblerías a la hora de hablar de dinero. Si usted se propone negociar con empresarios indios –como los que regentean la minera Aratirí– también deberá tener en cuenta que nunca reconocen sus errores, que cuando dicen que no con la cabeza en realidad no están negando nada, y que no es bueno hablarles de temas relacionados con la pobreza, la religión o el estado del tiempo.
Cómo negociar con los indios
El instituto Uruguay Siglo XXI advierte sobre las diferencias religiosas y culturales