Michael vio el accidente y frenó el auto de inmediato. En vez de sacar su celular para hacer algunas fotos –como a veces la gente hace frente a siniestros que dejan sangre sobre el asfalto-, se acercó al auto y vio a una mujer con una herida de gravedad. Entonces supo que debía actuar de inmediato: cortó un pedazo de su camisa blanca y le hizo un torniquete casero. La asistencia que la mujer recibió en el acto mientras esperaba la llegada de la ambulancia resultó fundamental para que pudiera salvar su vida.
Cómo reaccionar en los minutos decisivos puede salvar vidas
La red que asiste en primeros auxilios pretende capacitar a 20.000 personas