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"¿Alguna vez te has propuesto ser actor, tú que siempre estás jugando al arlequino?”, contó Ernest Borgnaine que le preguntó su madre cuando regresó de pelear en la Segunda Guerra Mundial y no sabía qué hacer de su vida. Esta cita la dijo al recibir el premio a su carrera que le concedió Actors Guild of America en 2011.

Esa fue la pregunta cuya respuesta le dio una vida de casi 65 años frente a las cámaras de cine y televisión, una vida de 95 años de edad que concluyó este domingo en Los Ángeles, ciudad donde murió.

El actor, ganador de un Óscar por su papel en la película Marty en 1955, falleció producto de una insuficiencia renal en el hospital Cedars-Sinai Medical Center acompañado de su esposa e hijos, según The Washington Post.

El actor de origen italiano (su verdadero nombre era Ermes Borgnino) era conocido por sus personajes de “malo” y pasará en la historia del cine por ser quien golpea a Frank Sinatra en De aquí a la eternidad, en 1953.

Nacido en Connecticut en 1917, se alistó en la Marina a los 18 años y, aunque la dejó, volvió en 1941 para servir en la Segunda Guerra Mundial hasta 1945. Luego de regresar de la guerra, el joven siguió los consejos de su madre y comenzó una carrera actoral que se inició en el teatro y rápidamente saltó a la pantalla de cine.

Como fiel representante de la industria de Hollywood en el esplendor de la década de 1950 pasó por decenas de roles diferentes. Fue gladiador, fue vikingo, fue el chino malo en una de piratas, fue vaquero en varios westerns (entre ellos, algún spaghetti). Hizo de soldado en muchas películas, aunque uno de sus más recordados roles sea el del major Worden en Doce del patíbulo. También puso su nombre y su rostro para varias películas de cine catástrofe.
Los amantes de la televisión le recordarán como el oficial de la Marina Quinton McHale en la serie McHale Navy y como Lobo del aire.

Su carrera fue tan dilatada que atravesó las décadas y acompañó cada una de las modas pasajeras de Hollywood. Fue romano en Jesús de Nazaret. Fue maquinista de tren en El emperador del norte. Llegó a trabajar con Vittorio De Sica. Representó a Angelo Dundee, el entrenador de Muhammad Ali, en El más grande. Fue el taxista de Escape de Nueva York. Tuvo un pequeño papel en Gattaca. Hasta hizo una voz en Bob Esponja.

Una de sus últimas apariciones fue en el excelente cortometraje dirigido por Sean Penn dentro de la película colectiva 11/09/11. Penn supo captar el candoroso y poderoso rostro del Borgnine de la senectud.

Desde 1973, estaba casado con Tova Borgnine, aunque a lo largo de su vida contrajo matrimonio en otras cuatro ocasiones, entre ellas, con la actriz Katy Jurado.

A pesar de esa afluencia de mujeres en la vida, en el papel que lo llevó a la fama, Marty, representaba a un personaje sin suerte con el bando femenino, lo que preocupaba a su vieja madre italiana. “No importa si me pongo un traje azul o un traje gris, ma. Soy gordo y soy feo”, dice Marty. La madre le replica: “No eres feo”, para que su hijo remate las famosas frases en un inglés con fuerte acento italiano: “¡I’m ugly, I’m ugly, I’m ugly!” (“¡Soy feo, soy feo, soy feo!”), en uno de los raros acercamientos del cine estadounidense al neorrealismo italiano.

Borgnine creía que los actores eran unos pocos elegidos, que realizaban una tarea que millones en el mundo querrían hacer. Para estar en ese círculo tan selecto, el joven Ermes le hizo caso a su madre. Su cara ancha de sonrisa compradora, sus dientes separados y sus ojos remarcados con pobladas pestañas quedarán en la memoria emotiva de todos los amantes del cine.

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