Los mejores mineros británicos trabajan en Kellingley", asegura orgullosamente un cartel a la entrada del lugar. Los mejores, y también los últimos de una industria que marcó profundamente la historia económica y social del Reino Unido.
Con el cierre de la última mina, culminó una era de la historia británica
Fueron el centro de la Revolución Industrial e inspiraron a los intelectuales comunistas