Con el OK del maestro
El espaldarazo de la celeste impulsó a Kizanaro, que logra diversificarse y apostar a nuevos productos
Estéfano Zammarelli, junto a su socio Krikor Attarian, logró que su empresa Kizanaro jugara en primera. Su programa de análisis de datos para equipos de fútbol fue catapultado por su trabajo con la selección uruguaya y los resultados del Mundial de Sudáfrica, y ahora apunta al crecimiento y la expansión internacional.
Hace cinco años, Kizanaro era simplemente una tesis académica, pero sus creadores tenían claro que no querían invertir un año de proyecto en algo que después quedara guardado en un cajón. Fue así que le ofrecieron al técnico celeste Washington Tabárez "algo funcional y aplicable para su trabajo diario".
Durante el primer año de existencia solo trabajaron con la selección uruguaya. Hoy día la empresa trabaja con Nacional, Peñarol, Defensor Sporting, Danubio, River Plate, Liverpool, y, además de la selección mayor, con la sub 20 y la sub 17. Ya ha trabajado con equipos en el exterior y cuenta con representantes que están manejando la difusión.
Entrenadores en Argentina, Chile, Paraguay y Colombia están utilizando las herramientas de la compañía. Además ha logrado diversificarse: pasó de ofrecer un servicio a productos cerrados y licencias que el usuario pueda descargar y comprar online.
"Ver a un cliente como el maestro Tabárez, hablando de nosotros, en una nota o en una conferencia, nos hizo reparar en qué estamos aportando. Eso nos impulsó a tener más fuerzas para seguir pensando en nuevos proyectos. Creemos firmemente en la industria del deporte y que podemos hacer todavía muchísimas cosas", aseguró Zammarelli.
Hace un par de meses los socios de Kizanaro egresaron de la incubadora Ingenio, y la semana pasada se mudaron a una oficina propia, que aún están equipando, en Carrasco. En 2007, solo sus creadores -tres estudiantes de la carrera de sistemas de la ORT- eran parte del proyecto. Con el incremento de personal como estrategia de crecimiento, actualmente la empresa cuenta con 10 empleados liderados por Zammarelli y Attaria como directores.
Cancha virtual
Además de su producto original, el estudio de rivales y del propio equipo, que puede hacerse en tiempo real o diferido, este año Kizanaro comenzó a ofrecer otros dos productos.
Uno de ellos se basa en una pizarra táctica electrónica -que ya es utilizada por varios cuerpos técnicos uruguayos y del exterior- y que permite sobre una cancha virtual dibujar movimientos tácticos o ideas que quieran transmitirse a los jugadores. Los dibujos pueden ser animados, recreando exactamente los movimientos que el cuerpo técnico quiere que el equipo haga en el campo de juego. Todo este análisis puede hacerse de forma muy sencilla y rápida.
El otro proyecto es el denominado K-training, que apunta a profesores de educación física, y ayuda a gestionar las evaluaciones sobre el equipo.
Permite armar grupos de trabajo -por ejemplo defensas o delanteros-, de los que pueden evaluarse distintas características como la acertabilidad, fuerza o potencia.
Este año, además, la empresa tiene previsto lanzar dos nuevos productos, también orientados al cuerpo técnico, para el análisis de los partidos y apuntando a aquellos equipos que no tienen un presupuesto que les permita costear algunos servicios que actualmente brinda Kizanaro. "La idea es que también puedan acceder y trabajar como se trabaja a gran nivel, pero con herramientas a más bajo costo", explicó Zammarelli.
Pronósticos y evaluaciones
"En el mercado de los deportes hay un gran potencial de crecimiento. Además considero que hemos roto esa barrera que le ponen a la tecnología, en el fútbol sobre todo. Hemos visto que con trabajo, y demostrando que esto aporta, se puede abrir un mercado. Y los resultados hoy nos avalan en eso", comentó Zammarelli.
Los clientes con los que comenzaron a trabajar han seguido apostando por Kizanaro, y según sus directores se muestran muy conformes, ya que les representa grandes ventajas a la hora de competir.
En los casos ilustrativos de la selección uruguaya mayor y la selección sub 20, que clasificó a los juegos olímpicos, Zammarelli explicó que los resultados son percibidos por los propios entrenadores como los que están en el entorno y hacen que el mercado se pueda abrir.
Consultado sobre la posibilidad de ampliar su oferta a otros deportes, Zammarelli contestó que actualmente están 100% focalizados en el fútbol, aunque han tenido propuestas de otros deportes que están en evaluación.
Por lo tanto, los socios de Kizanaro no descartan que en breve puedan cubrir esos nichos. "Algunos entrenadores de básquet han visto lo que hacemos en el fútbol y quieren trabajar con nosotros gracias a los resultados", explicó el emprendedor
La determinante del éxito
Para poder concretar un proyecto lo primero es tener un sueño. Allí radica la clave para el director de Kizanaro. "Sin embargo, la constancia en la ejecución es lo que determinará su éxito. Conozco mucha gente que tiene ideas, pero el porcentaje de aquellas que culminan en emprendimientos reales es muy bajo", apuntó.
Aunque para Zammarelli una empresa puede consagrarse bajo la dirección de una sola persona, es en el espíritu de grupo donde se encuentra la herramienta fundamental para afrontar las dificultades o decisiones complicadas.
"Tener compañeros o socios me parece muy importante, porque siempre es bueno contar con otra opinión. Se trata de una mirada que, aunque en muchos casos difiera, sabemos que apunta hacia el mismo objetivo y con la misma fuerza. Esto al final potencia el proyecto, el equipo y amplía la visión", expresó.