La Intendencia de Montevideo (IM) propuso que la avenida Ramón Anador, una arteria del barrio Buceo, cambie de nombre. Será -en caso que la Junta Departamental lo apruebe- un sutil cambio de una letra: la última “r” por un “n”.
El homenajeado, un soldado nacido en Montevideo en el siglo XVIII, en realidad se llamaba Ramón Anadón.
Así lo determinó una investigación del genealogista Enrique Yarza. El hallazgo del profesional fue publicado en 2013, pero nunca fue tomado en cuenta por las distintas administraciones de la IM.
Finalmente, 13 años después, el intendente Mario Bergara firmó este 13 de abril el proyecto de decreto para cambiar el nombre la avenida, que pasará a llamarse avenida Ramón Anadón.
Ahora el proyecto pasa a manos de la Junta Departamental, que deberá analizarlo primero en su comisión de Nomenclatura y después en el plenario. El presidente de la comisión, el edil frenteamplista Mayo González, adelantó a El Observador que “no debería haber problemas” en aprobar el cambio. De todas formas, informó que el expediente aún no ingresó a la comisión y estimó que el trámite podría demorar unos dos meses.
¿Quién era Ramón Anadón?
Juan Ramón Anadón y Sosa Cabral nació en 1791 en Montevideo. Llevó el mismo nombre que su padre, un militar oriundo de Ariño (Aragón, España). Su madre, Francisca de Sosa y Cabral nació en Buenos Aires. La pareja tuvo cuatro hijos, Juan Ramón, María Isabel, Francisco y Simón.
La madre de Ramón falleció cuando él era un niño y la familia se trasladó a Santa Fe (Argentina) en 1810. En ese momento, según detalla la investigación de Yarza, Ramón ya era militar.
Se desempeñaba como cadete en la 1º compañía del 2º Escuadrón del Regimiento de Granaderos a Caballo, que estaba bajo las órdenes del prócer argentino José de San Martín.
Su primera y única batalla fue el 3 de febrero de 1813. Ese día las tropas de San Martín se enfrentaron al Ejército realista de Montevideo, la fuerza que respondía a la corona española, en la batalla de San Lorenzo.
Anadón, de 21 años, murió por los disparos de una metralleta de la escuadrilla montevideana durante la batalla que duró solo 15 minutos.
Si bien no tuvo mucha relevancia militar, la batalla de San Lorenzo fue de gran trascendencia política y social y hoy es una de las batallas más celebradas de la historia argentina. Además, fue el bautismo de fuego de San Martín.
El otro oriental fallecido fue Justo Germán Bermúdez, que fue homenajeado con una pequeña calle de una cuadra y únicamente salida a Ejido en el barrio Palermo. La IM también propuso cambiar el nombre de esa calle de "Bermúdez" a “Capitán Justo Germán Bermúdez”.
La investigación
El genealogista inició su investigación en 2012 y la publicó en 2013 con motivo del bicentenario de la batalla de San Lorenzo.
“En el año 2012 fui a un congreso en Rosario (Santa Fé) y estaban haciendo un libro sobre los caídos en la batalla de San Lorenzo. Salió el tema de que había dos orientales y yo no lo sabía. Ahí tomé conocimiento de los nombres y escuché Ramón Anadón. Dije, es la misma persona, es este. Luego probé que era este, el mismo Ramón, nacido en el mismo año en el mismo lugar”, contó a El Observador.
Para la investigación, Yarza accedió a la partida bautismal de Anadón, a la partida matrimonial de sus padres y a la partida de defunción de uno de sus hermanos, entre otros documentos.
Sucede algo doblemente curioso con Anadón. Resulta que en la ciudad de San Lorenzo, donde ocurrió la batalla, también hay una calle en su homenaje. Sin embargo, también está mal escrita: “Cabo Ramón Amador”.