Uruguay pretende sacar tajada del Mundial de fútbol que se disputará en Brasil en junio y julio de 2014 y apronta sus baterías para atraer turistas e hinchas que pasen por el vecino país, tanto antes como después del campeonato. Los buenos deseos, sin embargo, se chocan con la realidad: esos aficionados difícilmente vengan en ómnibus o en auto, sino que lo harán en avión y ahí es donde se darían las trabas ante una conectividad aérea uruguaya que no pasa por su mejor momento.
Conectividad aérea limita chance de captar turistas del Mundial 2014
Los operadores turísticos locales buscan la forma de aprovechar la Copa del Mundo de Brasil