Llega un momento en la vida en el que necesitás hacer cosas por los demás”, dijo emocionada la directora de Bethel Spa, Lourdes Rapalín, al recordar sus comienzos en el mundo de los negocios en 2004. Aseguró que no la motivó un interés comercial. Junto a su esposo, Álvaro Padín, tenían la inquietud de ayudar a las personas y servir a Dios: la consecuencia fue un negocio exitoso. El cambio, que implicaba descubrir su misión en la vida, fue motivado por la muerte de su padre. Tomaron el local, en el que actualmente tienen su casa central, y lo convirtieron en un negocio del que actualmente viven 90 familias.
Bethel Spa cuenta ahora con seis locales, y diversificó su propuesta con gimnasios, escuela de modelos y spa exclusivo para hombres.
Consecuencia de la Fe
Ayudar a las personas y servir a Dios fue lo que motivó a la directora de Bethel Spa, Lourdes Rapalín a abrir su negocio