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El Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (Sunca) volvió a demostrar ayer por qué es uno de los gremios más fuertes del país y con mejor diálogo con los empresarios. Apenas poco más de un mes de caducado el convenio de ajuste salarial (30 de setiembre) el sindicato negoció por casi 21 horas con las principales cámaras empresariales del sector para culminar la redacción de un preacuerdo para la renovación de un convenio a tres años, que ayer fue aprobado –como es habitual– por una multitudinaria asamblea de obreros en la plaza 1º de Mayo.

Esta realidad es la contracara del resto de los grupos que hace más de tres meses intentan alcanzar un acuerdo en las distintas mesas de negociaciones que semanalmente mantienen encuentros en la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra).

Según informó ayer a El Observador el integrante del Sunca, Nélido Puig, la asamblea aprobó por “mayoría absoluta” el preacuerdo alcanzado con la patronal y, por ese motivo, se levantaron todas las medidas de lucha que venía aplicando el gremio. El Sunca había amenazado con realizar una huelga general si no se atendían sus reivindicaciones en esta ronda de los Consejos de Salarios.
La negociación entre las cámaras empresariales y el Sunca comenzó poco más tarde de la hora 9 de la mañana del lunes y culminó a 6 de la mañana de ayer. Posteriormente, una asamblea del gremio ratificó los logros obtenidos por sus negociadores. El preacuerdo que redactaron las partes atiende prácticamente la totalidad de la plataforma que puso el Sunca sobre la mesa.

El ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, dijo ayer a El Observador que su cartera estaba “analizando” el contenido del preacuerdo para fijar su posición. El Ejecutivo no tiene poder de veto sobre los acuerdos, aunque en general las partes tratan de obtener la aprobación del gobierno para ratificar lo negociado. Si no surgen mayores contratiempos el convenio podría firmarse en la Dinatra mañana.

El convenio a tres años establece un aumento de salario nominal del 12%, retroactivo al 1º de octubre por un año. Para ese período se proyectó un incremento de salario real del 4%, que luego bajará a 3% para los próximos dos años (hasta el 30 de setiembre de 2016). Los lineamientos que había fijado el Ejecutivo preveían un aumento de salario real máximo de 3%, siempre y cuando el desempeño del sector y la economía sea bueno.

Precisamente, el preacuerdo que alcanzaron empresarios y trabajadores de la construcción maneja algunas cláusulas en caso que el sector sufra algún revés. Para que la recuperación de salario sea del 3% en los años 2015 y 2016, los cotizantes ante el Banco de Previsión Social (BPS) deben estar por encima de los 55.000 trabajadores.

En tanto, si la ocupación está entre 45.500 y 55.000 el ajuste de salario real será del 2%; de 1% si está entre 35.000 y 45.000 obreros y de 0% si cae por debajo de los 35.000 registrados. Hoy la construcción tiene aportando al BPS unos 69.000 cotizantes.

Los porcentajes de ajustes salarial para los próximos tres años serán mayores para las categorías 8, 9, y 10 (oficial, oficial finalista y oficial escalerista, respectivamente).
Por otro lado, los obreros de la construcción accederán a un ticket de $ 30 por alimentación por jornal, que trepará a $ 60 en el segundo año del convenio y a $ 90 en el tercero.

Empresarios conformes
El presidente de la Liga de la Construcción, Ubaldo Camejo, dijo ayer a El Observador que el convenio salarial fue “bastante equilibrado” y que ambas partes debieron “ceder” en sus posiciones iniciales. El empresario recordó que al ajuste de salario del convenio a un año que se alcanzó en 2012 estableció un incremento nominal del 22%.

Por otro lado, la Asociación de Promotores Privados de la Construcción (APPCU) aprobó ayer en asamblea el preacuerdo alcanzado con el Sunca en la madrugada. Según comentó una fuente, la gremial quizás pretendía moderar los ajustes para los próximos años, pero el hecho de que no se llegue a una huelga es un “elemento a tener en cuenta”. La Cámara de la Construcción del Uruguay también dio el visto bueno al convenio de ajuste salarial negociado con el sindicato del ramo.

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