Constructores consideran “pésimo” y “grave” el tope impuesto por el gobierno
Advierten que con la medida se alejarán los constructores de la ley de vivienda de interés social y que el 75% sin tope se encarecerá por encima del valor de mercado
Representantes de gremiales de la construcción y promotores independientes demostraron su descontento con la medida del gobierno que, decreto mediante, establece un tope al precio de los apartamentos que se construyan bajo régimen de vivienda de interés social.
Pablo Campiglia, contador de la empresa constructora Campiglia que el próximo 3 de julio entregará el primer apartamento amparado en la mencionada ley, estableció que se transformará en riesgoso invertir en un proyecto cuyos precios se topean. “Cualquier tipo de tope atenta gravemente con la posibilidad de llevar adelante el proyecto. Sin tope ya es difícil la cosa”, estableció el profesional.
“Cualquier tipo de freno, de restricción en los valores de venta, desestimula la inversión. Es totalmente innecesario, al final de cuentas lo regula el mercado. No es ahí donde hay que atacar”, concluyó Campiglia que calificó como negativo el escenario por más que se trate de un 25% de las viviendas.
Sebastián Sommer, un constructor que mayoritariamente trabaja con vivienda de interés social en el interior en donde ya existen topes, señaló que el resultado será “menos oferta”. Explicó que los precios están altos porque los costos lo están y que resulta inconveniente “topear el precio”. “Si no tenés un control del costo, esto va a generar menos oferta”, dijo y agregó: “Cambia el criterio para evaluar el negocio en el que uno decide entrar. La tendencia va a ser construir unidades chiquitas, más incómodas, perdés servicio para el cliente y comodidad. Cada uno va a evaluar si se mete o no se mete por la Agencia Nacional de Vivienda (ANV)”.
"Esta ley ayudaba a que los inversores se sintieran atraídos, y a su vez continuar moviendo un motor importante en nuestro país", dijo Christian Márquez, director de Técnica Constructores. El nuevo decreto "afecta la idea de atraer nuevos inversores con riesgos mayores". Para este profesional sucederán dos cosas a partir de ahora: Bajará la producción porque no será un negocio tentador para los inversores; y para equilibrar esa pérdida de rentabilidad, se optará por materiales de baja calidad y/o importados, lo que no ayudan a la producción nacional.
Según , las nuevas construcciones que se atengan a la ley, y que recibirán los beneficios fiscales por esto, deberán en un 25% de sus unidades, cobrar como máximo US$ 91.700 para unidades de un dormitorio, US$ 121.700 para unidades de dos dormitorios y US$ 151.100 para unidades de tres.
También para el presidente de la Asociación de Promotores Privados de la Construcción en Uruguay (APPCU), Ariel Cagnoli, se trata de “una pésima medida que va a frenar el flujo de propuestas a la ANV de parte de los promotores en Montevideo”.
Explicó que los efectos que pueden esperarse a partir de la medida es un aumento de precio del 75% que permanezca sin topes y que las empresas constructoras dejarán de construir bajo la nueva ley.
“Los promotores para poder mantener la relación costo con precio total de venta del emprendimiento, tendrían que subir el precio del 75% de la vivienda para absorber la pérdida que va a tener en ese 25%. Sucederá que se van del mercado esas unidades (el 75% caro), porque hoy no está nada fácil la venta, los valores están tocando el techo de las posibilidades de las familias”, dijo Cagnoli y detalló al respecto del segundo efecto que mencionó: “Lamentablemente suponemos que va a aparecer un desinterés de parte de las empresas de continuar con este sistema. En consecuencia, la cantidad de proyectos que se están presentando ante la ANV de forma mensual, se va a reducir sustantivamente. Eso lo vamos a ver en la realidad en dos, tres meses, ojalá nos equivoquemos nosotros y que sigamos en los ritmos de presentación de proyecto. Nosotros ya tenemos informes de nuestros promotores con terrenos para construir, que expresaron que si esta medida salía no presentarían su proyecto”.
Costos altos
Cagnoli explicó que este proyecto fue presentado el año pasado a la APPCU y que en todo momento mostraron una posición contraria. Además señaló que desde la gremial le propusieron dos alternativas y que desde el ministerio de Vivienda no recibieron una respuesta.
Explicó que “el ministerio presupone que los márgenes de utilidad de los promotores permiten reducirlos”, pero que por los cálculos que han hecho, esto no es así. “Nuestros márgenes son reducidos”, subrayó.
Detalló que sus costos son altos por la suba en el costo de la tierra en las zonas donde se construye vivienda social (Cordón y el Centro, por ejemplo) y la suba en los costos de construcción generada por los dos últimos consejos de salarios.
El proyecto “ha sido exitoso”
Cagnoli dejó claro que lo que se ha hecho hasta ahora a su juicio “ha sido exitoso” y consideró: “Yo creo que se están apurando, debió haberse dejado cuatro o cinco años en funcionamiento para tener una experiencia que sea demostrable. Es demasiado rápido para tomar medidas de este tipo. Pero bueno, el gobierno tiene otras presiones, políticas incluso, y ya veremos lo que sucede”.
Vitis, el primer edificio bajo la nueva ley
El próximo 3 de julio Campiglia hará entrega del primer apartamento que se construyó y vendió amparado en la nueva ley. Será del edificio Vitis, ubicado en Bella Vista. Las unidades del edificio se venden “desde US$ 158.000”, detalla el sitio web de Campiglia.
Pablo Campiglia detalló que los apartamentos de este edificio se vendieron a gran velocidad.