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Jon Stewart, Stephen Colbert, Dave Chappelle, Chris Rock, Sarah Silverman y otros grandes de la comedia y los talk shows que mejor humor están haciendo en la TV mundial están más cerca de Latinoamérica y, por ende, de Uruguay. Es que hace pocos días, MTV Networks dejó correr el rumor y confirmó en todos los sitios web que a partir del año venidero comenzará a operar en Latinoamérica el canal Comedy Central. El próximo mes habrá una presentación online en la que se exhibirá el especial The Roast Of Charlie Sheen –un programa con un invitado especial, otros secundarios y humoristas que despellejan primero al entrevistado y luego entre sí con un humor fuera de cualquier límite ético– y desde enero comenzará a estar al aire en Brasil.

Hay grandes chances de que no sea una llegada más a la importante grilla de canales que exhiben los canales locales. Es que el canal, que ya tiene señales en países como Suecia, Reino Unido y España (allí lleva el nombre de Paramount Comedy), se ha convertido, desde su fundación en 1989, en una de las principales cadenas televisivas de Estados Unidos. En ese año el grupo Time Warner, integrado entre otros por los fundadores de HBO, creyeron que era una chance de llevar la buena comedia estadounidense a un canal de 24 horas.

El tiro les salió perfecto, porque tras unirse en 1991 con el gigante Viacom (grupo dueño de canales como MTV y VH1) que estaba manejando el canal competencia HA!, Comedy Central pasó a ser un todo compuesto por ambos. Finalmente, en 2003 Viacom compró por US$ 1.200 millones el total del canal.


Con esas intenciones, el canal comenzó con poca visibilidad, pero eso fue hasta la aparición del show Politically Incorrect, conducido por Bill Maher. En ese entonces comenzaba The Daily Show, un programa que tenía una buena intención (comentar la actualidad del día de una forma tan precisa como ácida) y un no tan buen ejecutor, que era Craig Kilborn. Con la llegada de Jon Stewart al sitio de conductor, el programa se convirtió en un éxito medible en millones de espectadores. Stewart, por su parte, llegó incluso a presentar la gala de los Oscar dos veces.

Ese y otros tantos golpes acertados –la aparición de la serie South Park, el Colbert Report o la delirante serie Reno 911!– han hecho de Comedy Central un punto de referencia para adolescentes, jóvenes y adultos que gustan de un humor más filoso e inteligente. Habrá que esperar cuál es la versión que llega a esta región y cuántas adaptaciones latinas sufre el canal, pero lo cierto es que buena parte del mejor humor que se hace en el mundo está cada vez más cerca.

Otros dos genios icónicos del Comedy Central

DAVE CHAPPELLE. Aprendiz del Eddie Murphy más delirante y de otra gran leyenda como Richard Pryor, Chappelle es hoy el comediante negro que hay que ver. Lanzó su popularidad en 2004, cuando armó un sketch basado en la vida del compositor Rick James junto a Charlie Murphy, el hermano del actor. Poco tiempo después, en 2006, comenzó su propio programa, el Chappelle´s show, que se convirtió en el programa de TV que vendió más DVD de su primera temporada, superando al DVD de la primera temporada de Los Simpsons. Chappelle se dedica en cada intervención a repartir palos a los estereotipos raciales, a la cultura pop y a la política en sí. El último contrato que firmó con la cadena valió US$ 55 millones.

SARAH SILVERMAN. Novia de Jimmy Kimmel, otro gran presentador de talk shows en Estados Unidos— hizo hasta este año the Sarah Silverman Program— un programa en el que dio rienda suelta a una mordacidad para tratar el tema del racismo que le valió algunas críticas, principalmente por haber fingido su intolerancia demasiado bien y con una buena carga de sarcasmo no detectado. Hizo carrera en Saturday Night Live y ahí fue que se hizo más conocida, pero fue su actuación en este programa, algunas apariciones puntuales en series como Seinfeld y otras en el programa de su novio las que le valieron la popularidad que hoy tiene.
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