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A l uruguayo Eduardo Pose y al venezolano Carlos León-Ponte los atrajo el concepto de ocio activo de los parques ecológicos. En ellos, el protagonista de la diversión es el jugador. Se fomenta el movimiento, el contacto con la naturaleza y la interacción a través de propuestas integradoras. En este tipo de parques para divertirse el jugador tiene que poner todo de sí.
En diciembre pasado Pose y León-Ponte inauguraron en el balneario Costa Azul el primer parque ecológico de Uruguay, al que llamaron Costaventura. Ahora pretenden generar un modelo de franquicias para vender en otros países. Ya tienen interesados en Estados Unidos y Panamá.

Hace dos años Pose pensó que un parque ecológico sería un negocio innovador en Uruguay.
Antes de proponérselo a su socio e inversor, Carlos León-Ponte investigó el mercado y realizó una serie de estudios de viabilidad. Una vez que León-Ponte lo aprobó, comenzaron a buscar el lugar. Tenían algunas variables que se imponían: una de ellas era que estuviese en una zona visible y balnearia, en un punto medio entre Montevideo y el Este del país. Además, el terreno debía ser lo suficientemente grande para abarcar todas las actividades previstas.
Fue así que seleccionaron un terreno de tres hectáreas en el kilómetro 56 de la ruta Interbalnearia. Las obras se desarrollaron en tiempo record, recuerda Pose, para inaugurar el 17 de diciembre pasadoa. La inversión fue de US$ 2 millones, y provino de un fondo de inversión panameño. Pose destacó que les llevará cinco años recuperarla. Piensan seguir invirtiendo porque “creen en el producto”.

Lazo de negocios

Pose conoció a León-Ponte en Venezuela mientras trabajaba para un banco en ese país. Al regreso de Pose a Uruguay, emprendieron juntos varios proyectos. Al comienzo, la sociedad tenía una empresas dedicada a la consultoría de proyectos.
Pose se desempeña como presidente de la compañía y gerencia el parque. Junto a él trabaja Gabriel Corbo como asesor externo, colaborando en el área comercial y de comunicación, y Damián Farre como jefe de actividades y monitores y en el área administrativa. Si bien el negocio tiene todos sus procedimientos establecidos y reflejados en un manual, Pose comentó que aún están trabajando con una estructura mínima. Entre los tres evalúan semanalmente las estrategias.

Investigación y cuidados
Para desarrollar Costaventura trabajaron con la española Vertikalist, que tiene 20 años de experiencia en la instalación de este modelo de parques.
Farre estuvo en todo el proceso de instalación y la empresa lo fue capacitando en seguridad y mantenimiento. Se eligió a esta empresa porque era flexible y el concepto se ajustaba a las ideas de los emprendedores, pero el aspecto fundamental fue que tenía capacidad para llevar adelante el proyecto.
Vetikalist mantiene las lingas y cuerdas, y controla el mantenimiento diario. Costaventura está certificado por una norma europea en seguridad para este tipo de parques (EN15567/1).
Para poder instalar los juegos se necesitó un estudio por parte de geólogos, arquitectos e ingenieros del suelo. Además, se trabajó con un laboratorio para desarrollar micro hormigón. La fórmula utilizada por la empresa española no existía en Uruguay porque el hormigón usado es de peso y no de tensión.
No alcanzó con crear el microhormigón sino que tuvieron que investigar sobre su implementación y colocación. El conocimiento se aplicó a la realización de tótems (se realizó esto porque los árboles que están en el predio son muy jóvenes y no tienen la resistencia suficiente).
Uno de los detalles que se cuidó fue la protección de los árboles, por lo que se estudió su crecimiento para no dañarlos.
En el diseño del parque se contemplaron tres aspectos: la seguridad, el espíritu aventurero y la posibilidad de trabajar con un gran público en temporada alta y con programas formativos en baja temporada.

Desafíos en la altura
Los llamados monitores son estudiantes avanzados o profesionales en educación física y recreación. En su mayoría son de la zona; al resto la empresa le brinda alojamiento.
Se les brindó 50 horas de capacitación en aspectos como mantenimiento, seguridad y la atención del cliente, y primeros auxilios.
En cada una de las actividades, los clientes reciben una inducción previa en la que se trabajan los aspectos de seguridad. Los juegos se dividen en: retos de acción directa, donde se encuentra el péndulo (el jugador se agarra de un trapecio a través del que es subido a 10 metros de altura y queda sujeto por un arnés que permite que se mueva de un lado a otro), la lucha aérea (se enfrentan dos jugadores sobre una viga a 8 metros de altura), adherencia al límite (el jugador sube un tronco que cada vez se pone más empinado) y birrarium (el objetivo es armar una torre de cajones mientras se está encima de ella). Además, hay un circuito sensorial, otro familiar y el canopy (con casi 700 metros de tirolesas).

Juegos corporativos
Costaventura ofrece el outdoor training, una herramienta para la capacitación organizacional a través de juegos.
Muchos de los juegos están pensados para que se realicen en grupo y con conceptos que luego se siguen desarrollando en las organizaciones o en las aulas. Por ejemplo, se está preparando una jornada para 200 personas del plan Ceibal y se tienen convenios con varias empresas.Los socios ya están trabajando en un modelo de franquicias, cuentan con manuales, un software y con la experiencia suficiente para brindar la capacitación al personal. También creen oportuno ofrecer el gerenciamiento por un tiempo prudencial si el cliente así lo prefiere. Este modelo estaría pronto en un año como máximo.

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