Las regiones endeudadas de España venden bonos al ritmo más rápido en casi un año y pagan el crédito aproximadamente lo mismo que Portugal antes de buscar un rescate.
Las regiones endeudadas de España venden bonos al ritmo más rápido en casi un año y pagan el crédito aproximadamente lo mismo que Portugal antes de buscar un rescate.
España, cuya calificación crediticia Moody’s Investors Service redujo a Aa2 el mes pasado, cuatro niveles por encima de Portugal, instrumenta las medidas de austeridad más profundas en por lo menos 30 años. El gobierno apunta a reducir el tercer déficit presupuestario más grande de la zona del euro a 6 por ciento del producto interno bruto en 2011, mientras que era de 9,2 por ciento el año pasado.
El gobierno español pronostica un crecimiento de 1,3 por ciento este año conforme la economía emerge de la peor recesión en 60 años, que llevó el desempleo al 20,5 por ciento en febrero, el más alto de Europa. Los precios de las viviendas cayeron 4,6 por ciento el primer trimestre respecto de igual período del año pasado en momentos en que los vendedores reducían sus demandas en un intento de concretar las ventas antes de un aumento de las tasas de interés que pudiera desalentar a posibles compradores.
Cataluña tuvo una brecha presupuestaria de 3,9 por ciento en 2010 y ha tomado medidas para reducir un 10 por ciento el gasto. El estado no tomará medidas adicionales para cumplir con la exigencia del gobierno central de alcanzar el objetivo de llevar el déficit a 1,3 por ciento este año, dijo el ministro de Economía de la región, Andreu Mas-Colell, el 31 de marzo. Dos días antes, el viceministro de Hacienda de España, Carlos Ocaña, había dicho a las autoridades regionales que tomaran medidas para una mayor reducción del gasto.
Los “datos sobre ejecución del presupuesto para 2010 revelaron que el camino a la consolidación fiscal es algo que algunos gobiernos regionales de España aún no tienen claro”, dijo Moody’s el 10 de marzo al reducir la calificación crediticia de España. Al día siguiente, Moody’s, que tiene sede en Nueva York, dispuso reducciones para Cataluña, Valencia, Castilla La Mancha y Murcia.