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Conciencia ambiental, compromiso con el entorno, demanda de los clientes y exigencias de la cadena de valor son algunos de los motivos que activan la transformación hacia un paradigma productivo más sustentable, pero las formas de encarar este cambio dependen de distintos factores.

Desde BDO Argentina, Joaquín J. Tribolo, ESG & Compliance Leader explica que "siempre es clave recordar que se trata de un proceso gradual y que no necesariamente representa grandes inversiones de recursos. Incluso muchas veces ya hay prácticas de sostenibilidad que la empresa practica pero que no son reconocidas como tales". Usualmente las pymes reciben pedidos de información por parte de empresas más grandes que están comenzando a mirar su cadena de abastecimiento buscando la oportunidad de volverla más sustentable y en esos casos, detalla el especialista, "el primer paso consiste en comprender de qué hablamos cuando hablamos de sostenibilidad. Siempre decimos que debe existir un ‘triple impacto' que tenga en consideración los aspectos ambientales, sociales y de gobernanza, que son representados por sus siglas en inglés ESG (Environmental, Social & Governance) o ASG en español. El siguiente paso consiste en identificar y evaluar los riesgos y oportunidades materiales del negocio y de los grupos de interés clave en cada uno de los 3 ejes mencionados". Esto también sirve para detectar prácticas no institucionalizadas que representen una mejora respecto de la normativa interna, por ejemplo.

Por dónde comenzar

"Nuestra experiencia demuestra que uno de los aspectos más difíciles de gestionar en el ámbito de las Pymes es el tema de los recursos, el presupuesto. Por lo general las grandes empresas tienen el camino más allanado en ese aspecto, incluso pueden negociar mejor el valor unitario de cada producto o servicio que requieren. Por eso es importante señalar que se pueden llevar adelante muchas iniciativas en materia de sostenibilidad que no representen o demanden demasiada inversión", explica Tribolo.

Una de las claves es evaluar para asignar prioridades de acuerdo con las posibilidades que tenga cada empresa de asumir compromisos duraderos. Así como el cambio es progresivo e involucra una mirada hacia adentro muy a conciencia, también los aportes que genera la sostenibilidad pueden presentarse en diferentes grados. "Los cambios más urgentes dependerán de cada industria y de las posibilidades materiales de cada empresa. En los aspectos ambientales de baja inversión (pero también bajo impacto) encontramos la separación de residuos, la optimización energética y el cuidado del agua. Para el pilar social podemos mencionar la incorporación del llamado ‘CV ciego' y remuneración igualitaria para todas las personas que trabajan haciendo las mismas tareas; y para gobernanza podría ser la implementación de políticas anticorrupción y comportamiento ético", todos estos son ejemplos concretos de cambios con baja inversión que sirven para dar los primeros pasos en la materia, que enumera Tribolo.

A continuación, llegará el momento de avanzar y contemplar otros factores importantes que las grandes empresas toman en cuenta a la hora de sumar pymes como proveedoras que son, como detalla el especialista, la documentación que respalde la condición de sustentables o sostenibles siempre "esta documentación debe tener una explicación de por qué se hace de esa forma, qué materiales se adquirieron para su producción y en qué condición se contrató la fuerza de trabajo y a su vez dejar trazabilidad de ésta hacia las instancias previas en la cadena de suministros. La predisposición para hacer los ajustes necesarios también es vista con buenos ojos, ya que soluciona la necesidad concreta que pueda tener la organización por pertenecer a uno u otro sector".

 

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Marcas sustentables

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