El crédito a las familias cerró 2014 con el menor ritmo de expansión por tercer año consecutivo. Aunque todavía se encuentra por encima del crecimiento del gasto en el consumo privado, las personas se mostraron más cautelosas a la hora de solicitar financiamiento. La mayor debilidad en el dinamismo se debió por parte de las administradoras de créditos que mermó su expansión a casi la mitad en relación al año anterior y a los bancos privados donde los préstamos destinados al consumo mostraron una leve reducción.
Crédito a familias se desaceleró pero crece por arriba del consumo
El BROU fue el único actor del sistema financiero que dinamizó ese segmento en 2014