"No es fácil vender una compañía, porque de alguna manera es una parte tuya y cuesta dejarla. Muchos creen que venderla por mil millones es un final feliz pero en este caso no sucedió así" contó Eckert a CNBC. Al poco tiempo de concretarse la venta, Valeant se vio envuelta en un escándalo por sus prácticas contables y muchas compañías de seguros de salud optaron por no dar cobertura a Addyi por lo que su precio subió. En 2016, Eckert y varios accionistas originales de Sprout demandaron a Valeant por su fracaso en la comercialización de las píldoras y el aumento de precios al consumidor.