Tal vez fue casualidad, o quizá las mentes propensas a pensar conspiraciones puedan concebir algo armado. La cuestión es que 10 días atrás, justo cuando el célebre juez brasileño Sergio Moro –terror de los políticos brasileños y nuevo ídolo latinoamericano de la cruzada anticorrupción– se encontraba de visita en Buenos Aires y era recibido con todos los honores, se conoció un nuevo procesamiento de Cristina Fernández de Kirchner.
Cristina K agudiza la grieta política en Argentina
La situación judicial de la expresidenta acrecienta la grieta entre kirchneristas y sus opositores