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Todo empezó con una sorpresa. Nelson Scartaccini nació en Uruguay en 1957, pero los últimos 30 años de su vida los pasó fuera del país. Estudió cine en Francia, donde vivió varias décadas, luego trabajó como profesor de edición en la escuela de cine de San Antonio de los Baños, en Cuba, y después recaló en Ecuador.

En 2010 regresó a Uruguay y el primer impacto –cual turista pero en su propia
tierra– fue la cantidad de gente tomando mate: en las calles, en las casas, en el trabajo. “El mate como elemento distintivo de la cultura uruguaya”, remarca el director en diálogo con El Observador. “Estaba acostumbrado al mate, pero al volver me pareció exótico”, reflexiona.

La cercanía y la inmersión en un fenómeno puede hacer perder de vista su dimensión y su significado. O su ausencia. ¿Por qué? “La enorme mayoría de la gente que toma mate no tiene ni idea de dónde viene la yerba, ni del proceso del mate ni siquiera de cómo es la planta”, explica Scartaccini.

Esa fue la raíz del proyecto documental Todo sobre mi mate, una película para televisión de 52 minutos que se presentará hoy a partir de la hora 20 en la sala Casablanca.

El proyecto fue uno de los ganadores del concurso de Doctv Latinoamérica, un fondo de financiación de 18 canales públicos para 15 documentales de la región. Uno de esos canales es Televisión Nacional de Uruguay.

Road movie con bombilla
La idea inicial de Scartaccini para la película era ambiciosa y pretendía abarcar todos los países que consumen mate en el mundo. Hasta los más estrafalarios, como por ejemplo, Siria.

“En la preproducción estaba previsto ir a Siria, país que recibe el 70% de la yerba mate que exporta Argentina. Ellos lo toman al modo argentino, con palo, y en toda clase de recipientes. El viaje se canceló con motivo de la guerra civil”, dice el director, quien agrega que el mate se toma también en países andinos como Bolivia y Ecuador. El rodaje consistió en un viaje hacia el origen del Ilex paraguariensis, la planta de donde surge la yerba. Y ese origen está en Paraguay.

Hacia allí se desplazó un equipo compuesto por cuatro personas: el director, un productor –el ecuatoriano Paul Venegas–, el camarógrafo Marcos Banina y el sonidista Juan Frau.

“Fue complejo. Difícil no agarrarse a los tiros con otros tres tipos durante tantos días. Pero nos aceitamos bien y salió un buen trabajo”, cuenta. En una camioneta recorrieron más de 7.000 kilómetros en 42 días, por el sur de Paraguay, la Argentina mesopotámica y el sur de Brasil.

Allí, en el pueblo de Venancio Aires, donde hasta las paradas de ómnibus tienen forma de mate, asistieron a la fiesta del cimarrón (el chimarrão), una celebración que deja el fanatismo uruguayo por la infusión del tamaño de un grano de arena. Estas son las regiones que componen lo que el filme denomina “el mapa del mate”.

Continental
La premiación en Doctv Latinoamérica implica que la película se transmitirá en 18 canales públicos, desde México a Argentina. Aparte de esto, ya existe la idea de llevar la película a un largometraje. “Las tres cuartas partes del trabajo ya están hechas”, dice el director.

El mate atraviesa las fronteras, las ideologías, las clases sociales y hasta las religiones. Todo sobre mi mate repasa todo el proceso de elaboración de la yerba y de los accesorios vinculados al mate (porongos, bombillas, termos) hasta que el consumidor da el primer sorbo. “Al documentalista le interesa el proceso”, asegura el director.

Pero también intenta ir un poco más allá. “Esto no es el National Geographic del mate. Me interesa el problema de fondo, que es el de la tierra y la manera que esta se usa”, agrega.

“No era un gran afecto al mate. Tal vez fue esto lo que me llevó a hacer la película. En 30 años viviendo afuera, apenas tomé alguno. Pero al hacer este viaje, empecé a tomar”, cuenta Scartaccini, quien reconoce que tiene un complejo de Edipo no resuelto con su patria.
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