El Bola Jorge Delgado marcaba la cancha de entrada. A su recinto de trabajo no entraba nadie, a aquella habitación de Los Aromos que tenía una ventana por la que pasaba los canastos con la ropa entraban solo aquellos que ya habían alcanzado un nivel de aplomo.
Cuentos y anécdotas de la utilería de Peñarol
Las memorias de un lugar marcado por tres generaciones de la familia Delgado que aconsejaron a Pablo Forlán, marcaron al Indio Olivera, le dieron medias rotas a Tony Pacheco, la ropa en la mano al Canario Olveira y colaboraron con todos los técnicos desde su silencio y humildad