Cuando atendió el jefe le dijo: "Te llamo desde un teléfono móvil. Móvil de verdad y personal". El hombre de 90 años recuerda que hubo un silencio del otro lado de la línea. "Sospecho que era porque le estaban rechinando los dientes", aseguró Cooper.
El "móvil" desde la que se hizo la llamada era el Motorola DynaTAC . La terminal se merecía el apodo de "ladrillo", ya que pesaba 1 kilo y tenía una batería que duraba solo media hora y tardaba 10 horas en cargarse. Demoró 10 años en salir al mercado y se llamó, en 1983, Motorola DynaTAC 8000X. Su precio era casi 4.000 dólares. Sin embargo, en una época en la que solo se hablaba en la calle a través de una cabina telefónica, este
dispositivo era todo un éxito.
Para aquel entonces, Cooper y su equipo predecían que el celular sería un dispositivo común en la sociedad del futuro. "Bromeábamos diciendo que en el futuro cuando alguien naciera se le asignaría un número de celular y, si no contestabas, estabas muerto", dijo Cooper en el programa de tecnología Click de la BBC. También declaró la incertidumbre que traía consigo el móvil: "Esperábamos que los teléfonos pudieran traer libertad y más seguridad a sus usuarios, pero las implicaciones sociales que tendrían era algo que se nos escapaba hace algo más de cuatro décadas".