De Haedo: el ciclo quebró y hay que prepararse para un ajuste
“Argentina tiene la angustia de una agonía muy lenta”, alertó el economista
Peñarol había perdido 2 a 0 ante Emelec en Ecuador y la primera reflexión que le nació al economista Javier de Haedo, tan profesional e independiente como fanático del club de las 11 estrellas fue: “Si jugás al empate, perdés”. Si tuviera que hacer un símil futbolístico de los conductores del equipo económico diría que el país cuenta con Suárez y Cavani en la sede del ministerio de Colonia y Paraguay, pero advierte que el problema es que no cuentan con el respaldo presidencial, que da cabida a figuras con visiones “antagónicas” al astorismo en materia económica.
Tres días antes de conocerse el escándalo internacional por los dichos del presidente José Mujica sobre Argentina ya advertía que se avecinan tiempos difíciles con dicho país y que la economía uruguaya está ante un quiebre del ciclo económico. Por eso, hay que prepararse para un tiempo “diferente” que incluirá un “ajuste” de las cuentas públicas al inicio del futuro gobierno
A continuación una síntesis de la entrevista que mantuvo con El Observador.
¿Cómo ve la situación económica del país? ¿Si tuviera que hacer un paralelismo con el ranking De Haedo de la selección uruguaya en las Eliminatorias para el Mundial –que está penúltima– dónde la ubicaría?
Parecida, complicada, con una economía que perdió vigor, se empezó a desacelerar y con algunos sectores concretos en los que la situación es más complicada, y que está en un entorno externo donde no ha cambiado significativamente en Estados Unidos y Europa, excepto el caso de Chipre. Pero tenemos señales muy claras desde la región con un nuevo escenario, una nueva región, con Brasil y Argentina creciendo menos, abaratándose y cerrándose. La economía está marchando a distintas velocidades, el viento de cola sigue soplando a nivel global y eso nos ayuda, pero algunos sectores ya no lo reciben porque el barrio se les dio vuelta. Es más, si se miran los datos desestacionalizados del tercer y cuarto trimestre, electricidad, gas y agua tienen una incidencia muy grande; pero si sacamos ese sector, el Producto Interno Bruto cayó en los últimos dos trimestres.
El PBI sin UTE del segundo semestre dio negativo, es decir, que ya hay señales claras de que la economía no tiene el vigor que tenía antes porque depende mucho de los vecinos y el consumo –que sigue creciendo mucho– se está concentrando en bienes importados baratos y en viajes. Además, el consumo que vemos volando no se está gastando todo acá adentro y cada vez se está gastando más en Argentina, y se va a incrementar. Es decir que el mundo va a seguir más o menos como está, salvo algún accidente en Europa como el de Chipre, pero el barrio va a estar más complicado y en ese sentido reivindico haber sido el que más alertó que se estaba viendo una sinopsis de la película de la década de 1980 y hoy ya estamos metidos en esa película, un proceso que no tiene el dramatismo de una caída vertiginosa, pero sí la angustia de una agonía muy lenta. Es cuestión de tiempo.
¿Argentina va a complicarnos la vida?
Nos está complicando, y en vez de haber argentinos consumiendo y pagando impuestos en Uruguay es al revés, y eso va a crecer. Habrá un desdoblamiento cambiario explícito en Argentina en poco tiempo.
Argentina hoy representa un problema y me sorprende que algunos no lo vean.
Va a haber un creciente señal de desaceleración en nuestra economía y cuando eso ocurra las presiones inflacionarias van a ir cediendo solas porque vamos a importar deflación desde Argentina, y desde Brasil en menor medida. Imagino que la tasa de política monetaria ya no la vamos a ver subiendo.
Estamos frente al punto de quiebre final de una fase espectacular de ciclo económico de crecimiento y en vísperas de una situación diferente, que no quiere decir que se venga una crisis este año ni tal vez el próximo.
Si tuviera que aconsejar a un uruguayo común, le diría “prepárese para un escenario de agravamiento de este proceso de desaceleración más clara de la que hemos tenido hasta ahora”. Los tiempos políticos importan. Aquí se necesita un reacomodamiento de los precios relativos y determinadas pautas que ajusten los números fiscales, pero por razones de economía política sabemos que no va a ocurrir y lo más probable es que se trate de estirar todo lo posible ese ajuste y, en la medida que el mundo ayude, se va a estirar y se va a agravar para que el día que se tenga que hacer sea más doloroso y más difícil.
Lo que sucede es que si hay un equipo económico que dice tenemos que poner el freno de mano porque vamos en bajada, eso es muy difícil para los políticos. Esto quiere decir que el ajuste lo van a tener que hacer al inicio del nuevo gobierno.
¿La combinación de déficit fiscal, inflación y pérdida de competitividad indica que se están repitiendo errores ? ¿El astorismo pecó de soberbia?
Se están cometiendo errores del pasado, hasta en eso se parece el Frente Amplio a los partidos tradicionales. No solamente en cosas buenas, en mantener líneas de política sino también en repetir errores del pasado. Errores de volver a ser procíclicos, de echar leña al fuego cuando la caldera está hirviendo y después tener que ajustar un día cuando los vientos cambian. El sector público es procíclico para arriba y para abajo, igual que pasó en el pasado con procesos parecidos. La conducción económica del punto de vista profesional es de primer nivel, nunca habíamos tenido un equipo económico con los dos miembros principales doctorados en el exterior. El problema es que no tiene respaldo presidencial. Ese es el gran dilema que tiene un técnico en un equipo político. Es evidente que los excelentes economistas que integran el equipo económico saben cuáles son los problemas y si estuvieran respondiendo a esta entrevista dirían lo mismo que yo o lo que dijo (Gabriel) Oddone cuando lo mandaron subirse a un arado, porque los economistas profesionales coincidimos en el 95% de las cosas.
¿Por qué los economistas de la oposición mantienen una actitud tan pasiva a la hora de confrontar o marcar errores de política económica?
Tenés que preguntárselo a un economista de la oposición, no soy un economista de la oposición, soy un economista y opino como profesional.
¿Qué le dejó su paso por la actividad política activa como candidato a intendente y senador suplente de Jorge Larrañaga? ¿Volvería al ruedo político?
No, no me veo volviendo. Nunca se puede decir nunca, pero no está en mis planes y de hecho en la próxima campaña política no voy a participar.