De las rutas a las carpas
Los simpatizantes de Cristina Fernández y de los productores rurales acampan en la Plaza del Congreso de Buenos Aires
La amplia Plaza del Congreso, frente a la cual se yergue el suntuoso Palacio Legislativo, se había convertido el martes en escenario de un "certamen de carpas", montadas por sectores que apoyan a la presidenta Cristina Fernández y simpatizantes de los productores rurales enfrentados con el gobierno.
Anunciaron que se proponían pernoctar hasta que el Congreso finalmente se pronuncie sobre el proyecto enviado por la Presidenta, dando fuerza de ley a los gravámenes a las exportaciones de soja y cereales. En rechazo al sistema, los propietarios rurales efectuaron al menos tres paros patronales desde el 11 de marzo, finalmente levantados el sábado.
A poca distancia, adherentes a las organizaciones rurales montaron su propia carpa, también para distribuir literatura a la población en apoyo de la postura de los "ruralistas", que rechazan las "retenciones" como "confiscatorias".
En la víspera funcionarios municipales intentaron desalojar las carpas oficialistas, alegando que carecían de permiso para ocupar el espacio público y que representaban riesgos de seguridad por las estufas de gas y otros elementos utilizados por los manifestantes, que allí pernoctan.
El jefe de gabinete de Macri, Horacio Rodríguez Larreta, dijo el martes que "sospecho una posible actitud política del gobierno nacional, ante la falta de intervención de la policía federal para impedir que se sigan instalando carpas sin permiso en la Plaza del Congreso".
Luis D'Elía, dirigente de uno de los grupos que apoyan al gobierno, declaró el martes a la AP que "durante varias semanas estuvo en la Plaza del Congreso un grupo de jóvenes ruralistas recabando firmas en favor de las peticiones del campo y no fueron molestados" por los inspectores municipales.
No hubo, en cambio, problemas con la "carpa verde" de los ruralistas, que habían solicitado oportunamente el necesario permiso municipal.
(AP)