Un abrazo apretado, un beso, una foto con el celular, un “tanto tiempo”, un “no me visitaste más”, un “feliz cumpleaños atrasado”, el recuerdo de un cordero compartido, las ganas de repetirlo, otro beso, otro abrazo, otra foto. Así llegó Luis Lacalle Pou al Club Social La Paz, en esa localidad de Canelones, el martes pasado de nochecita. En la vereda lo esperaban decenas de militantes blancos con banderas y pancartas. Adentro, unas 200 personas cuidaban celosamente sus asientos. El jingle que dice “Somos hoy, somos ahora” en versión cumbia casi aturdía y tres señoras, una con una pandereta, lo bailaban al frente del salón.
De “mandadero” a candidato
En dos actos en Canelones, Lacalle Pou aseguró sentirse “mandadero” de sus habitantes; los trató de “amigos” y les dijo: “ustedes saben quién soy”