Jürgen Klinsmann y Lothar Matthäus fueron las piezas claves de Alemania en el 90 para ganar la Copa el Mundo de Fútbol que se jugó en Italia. Cinco años después, en Artigas, Uruguay, nació Klisman Mateus. Al año siguiente, su padre, futbolista, nombró al segundo hijo Álvaro Alexander, en homenaje al Chino Recoba. Cuando los hermanos no habían cumplido dos años, el padre los entregó a los abuelos. Klisman y Álvaro le llaman “pa” al abuelo y hermanos a sus 17 tíos. La mayoría de ellos fueron militares. Klisman, sin embargo, se dedicó desde los 11 años a trabajar como peón rural junto a su “pa”.
De menor infractor a blandengue
“Yo salí torcido, pero ahora me estoy enderechando”, reconoce Klisman en portuñol.