De razas puras y cruzas
Columna de opinión publicada en El Observador Agropecuario
Es notable cómo las mismas razas, en diversos países, pueden tener realidades tan diferentes y por tanto estrategias de crecimiento también distintas. Recorriendo la Exposición del Prado días atrás, me tomó por sorpresa una publicidad de la raza Angus promoviendo la cruza con el Hereford: “Crezca en rentabilidad”, con una foto de un ternero careta. ¿Y por qué me llamó la atención? Porque en Argentina la raza que promueve el mismo cruzamiento es la Hereford: “Ponga blanco sobre negro, cruce con Hereford”. Evidentemente la posición relativa de ambas razas es distinta en los dos países, algo que resulta casi obvio para quienes conocen las particularidades de las ganaderías a cada lado del Plata.
Pero hay algo más que permite “poner la frutilla” a esta curiosidad, y es lo que pasa en Estados Unidos, donde la posición de fortaleza de la raza Angus es tal que hace varios meses lanzaron una campaña en la que directamente atacan el sistema de cruzamientos, con un texto que dice, palabras más, palabras menos: “No se pierda el enorme valor de la consistencia genética y las mediciones de nuestra raza, a cambio de unos kilos más”. Es realmente notable que las dos mismas razas, en tres países diferentes, todos ganaderos importantes, muestren estas diferencias. Y las hay en otros terrenos: días atrás me dieron detalles de un emprendimiento en Brasil entre un frigorífico importante que premia el uso de determinadas líneas de genética, una empresa proveedora de semen, otra empresa que sexa todo el semen del proyecto y por supuesto la red de ganaderos clientes del frigorífico. Esto ya ocurre en Brasil, pronto sucederá en Uruguay y espero que algún día también en Argentina.