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¿Cómo explicar lo inexplicable? Los palos. La mala definición. La gestión del golero Sebastián Fuentes. Pueden existir innumerables argumentos. Pero es simplemente fútbol. Uno jugó, el otro ganó. Danubio debió retirarse al finalizar el primer tiempo por lo menos dos goles arriba en el marcador y se fue perdiendo. El equipo de Maroñas generó siete situaciones de gol. Anotó uno solo. A Defensor le alcanzaron dos para marcarle en ambas. 

El fútbol es así. No siempre gana el que hace más merecimientos sino el más efectivo. Eso fue Defensor para quedarse con el partido en su cancha. 

Diego Battiste

El primer tiempo en su cancha no lo jugó, lo padeció. Danubio le salió a marcar el campo con un desparpajo propio del que va último y no tiene nada que perder. 

En 10 minutos de juego generó tres ocasiones. Primero un remate de Carlos Grossmüller que sacó Fuentes y el rebote lo perdió solo Facundo Labandeira con el arco a disposición. Seis minutos después Briam Acosta le reventó el palo al arco de Defensor.

La franja jugaba a placer. Con Grossmüller libre, moviéndose con absoluta libertad, jugó e hizo jugar. Los volantes de Defensor no encontraban la pelota. Iban de un lado a otro. Pero, primera pelota que fue al área de Danubio, gol de Defensor. El tiro de esquina ejecutado por Luciano Boggio encontró la cabeza de Malvino y la complicidad del golero Cristóforo para abrir el marcador.

Leonardo Carreño

La alegría le duró poco a los violetas. Tres minutos después de reanudado el juego Grossmüller lanzó a Acosta que tiró el centro de primera y Gutiérrez tocó la pelota para subirla al ángulo más lejano del arco de Fuentes.

Diego Battiste

Danubio volvió a crecer. Paiva y Montes no dejaban pasar la pelota en el medio. Se jugaba en campo violeta. A los 23’, Gutiérrez se la bajó a Grossmüller y salvó Fuentes. Un minuto después el golero violeta salvó ante un remate de aire de Grossmüller. Era todo en blanco y negro.

Hasta que, llegando a la media hora, el Tata González encontró un rebote y le pegó como venía. Inalcanzable para Cristóforo. Otra vez Defensor arriba. 

Diego Battiste

En el cierre Labanderia habilitó a Montes que le volvió a reventar el travesaño al arco de Defensor. Pero no había caso. La pelota no entraba.

El complemento mantuvo las mismas características. Movieron y Gutiérrez obligó a Fuentes. A los 52’, Grossmüller remató y salvó Fuentes. En el rebote Gutiérrez marró solo. Increíble pero real. A esa altura del partido nueve situaciones contra dos.

Diego Battiste

Pero al Defensor de Risso no le incomoda ser dominado, no disponer de la pelota. Parece tener claro su libreto. Es bueno en el juego aéreo y contundente cuando va al área rival.

Sobre los 62’, la pelota pegó en la mano de Goñi y el árbitro Tejera no dudó. Penal que el argentino Pavone transformó en gol. Fue el primer remate al arco de Defensor en el segundo tiempo.

Diego Battiste

Con la ventaja 3-1 en el marcador, el partido fue al juego del local. Y por más cambios que realizó Danubio la tarea la resultaría imposible. 

El violeta espero en su campo. Bien parado. Sólido, con un gran trabajo defensivo, algo que también forma parte del fútbol. No es pecado defender. Y de ese modo, con un Danubio sin peso ofensivo y chocando permanentemente contra un muro, Defensor consolidó un triunfo que le permite seguir creciendo en la tabla y, por sobre todas las cosas, revalidar la confianza.

Diego Battiste

 

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