El mercado interno de tierras está muy cauto, con pocos negocios, una demanda que no presiona, pero tampoco hay abundante oferta. Se concretan muy pocas operaciones, y las que se hacen reflejan precios inferiores a los de los últimos años.
Demanda de tierras es escasa y sigue el interés por invertir fuera de Uruguay
Casi no se concretan compraventas debido a la baja rentabilidad de los negocios del agro