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La planta automotriz de Lifan instalada en Uruguay cerró un 2014 con “datos positivos” por la buena colocación y aceptación que obtuvieron sus vehículos en el mercado brasileño.

El año pasado la empresa colocó en el vecino país 6.400 unidades –por encima de los 4.500 vehículos de 2013–, con sus tres modelos: la camioneta X60, el Lifan 530 y el utilitario liviano Foison.
Si bien la idea de la firma para 2015 es al menos “sostener” los niveles de producción, la devaluación del real frente al dólar se ha transformado en un “dato preocupante”, dijo ayer a El Observador el gerente general de Lifan en Uruguay, Pablo Revetria.

El ejecutivo recordó que la empresa inició su ciclo industrial el año pasado con un real a 2 unidades por dólar y terminó a 2,6. “Las perspectivas indican que seguiría cayendo”, añadió el empresario.
En ese sentido, la empresa está diseñando un plan de producción y venta que le permita “mitigar” los efectos de la devaluación brasileña.

“Hay que tratar de buscar el punto de equilibrio entre mantener la participación del mercado y minimizar las pérdidas”, explicó Revetria. La reducción de los costos en la compra de autopartes regionales será una de las áreas a trabajar.

Por otro lado, la empresa no pierde las esperanzas de abrir el mercado argentino. Lifan ya envió un vehículo de prueba para que se le realicen todas las homologaciones técnicas. “La idea es abrir este mercado en el segundo semestre de 2015. Eso nos permitiría colocar unas 500 unidades”, comentó el gerente de la automotriz.

Obras y ausentismo
Lifan tiene previsto culminar la ampliación de su planta de motores para marzo. Esto le permitirá realizar ensayos de calidad más exigentes que los actuales. En paralelo, culminará con el techado de una superficie de 15.000 m2 que le servirá para generar más espacio para su stock de fábrica y autopartes. Desde marzo del año pasado, el motor de la camioneta X60 es armado en su totalidad en Uruguay. Para 2016, está previsto que se incorpore el del utilitario Foison.

Por otro lado, un tema que preocupa a las autoridades de Lifan es el elevado nivel de ausentismo de su plantilla de trabajadores.

Según Revetria se sitúa por encima de la media de la industria. “Es un porcentaje preocupante”, alertó. La empresa tiene hoy una plantilla de 370 trabajadores, luego de realizar algunas incorporaciones que le permitan reducir el costo de pagar tantas horas extras debido al incumplimiento laboral de sus operarios.
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