Como un balde de agua fría cayó en los Ministerios de Economía e Industria –que quedaron desconcertados– y entre los empresarios la noticia de que Argentina comenzará a exigir, desde abril, una declaración jurada a las empresas de ese país que importen servicios por montos superiores a los US$ 100 mil anuales o realicen pagos mensuales de US$ 10 mil.
Desconcierto en el gobierno por trabas de Argentina a servicios
Consideran negativo para el negocio someter las exportaciones a autorización política