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Tras el leve deterioro de 2013, el año pasado el mercado laboral mostró signos de estabilidad y mantuvo sin cambios su nivel de desempleo mientras que absorbió a las nuevas personas que se incorporaron en busca de trabajo. Así, los niveles de empleo mejoraron tanto en hombres como en mujeres, aunque este último fue acompañado por un incremento en los niveles de desocupación.
Según los datos divulgados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de desempleo, que mide el porcentaje de la población en edad de trabajar –mayores de 14 años– que busca sin éxito su inserción en el mercado laboral, se mantuvo en 6,6% durante el año pasado debido a que el aumento de la tasa de actividad –de 63,8% en 2013 a 64,7% en 2014– fue prácticamente de la misma proporción que la suba de la tasa de empleo, que pasó de 59,6% a 60,4% en el mismo período.

Así, aunque aproximadamente 1.400 personas se convirtieron en desocupadas el año pasado, se crearon aproximadamente 33.500 nuevos puestos de trabajo en términos netos, lo que implicó un aumento de 2,1% de trabajadores en relación a 2013, según las estimaciones de la Unidad de Análisis Económico de El Observador, considerando las proyecciones de población del INE.

Este comportamiento en el mercado de trabajo se debió a que la cantidad de uruguayos que trabajan y buscan empleo fue de alrededor de 35.400, por lo que aunque la mayoría de las personas en edad de trabajar consiguieron efectivamente un empleo, otros (4%) no corrieron con la misma suerte.

La tasa de empleo creció tanto en hombres como en mujeres en la misma medida que aumentó la participación de estos grupos en el mercado de trabajo. En el primer caso, los indicadores del mercado laboral evolucionaron favorablemente. La tasa de ocupación aumentó de 69,4% a 70,5% –mientras que la tasa de actividad subió de 73,3% a 74,3%–. El mayor nivel de empleo fue acompañado por una reducción en la tasa de desempleo, pasando de 5,1% en 2013 a 5,3%. Así, en el año, la cantidad de empleos a lo que accedieron los hombres creció 2,3% y el desempleo masculino cayó 1,9%.

En tanto, para las mujeres la situación fue diferente. Mientras que la tasa de empleo creció a 51,3% –alcanzando el mayor nivel en por lo menos nueve años– tras el dato anterior de 50,9%, la tasa de desocupación pasó de 8,2% a 8,4%, revirtiendo la caída de 2013. Así, mientras que en ese año la cantidad de mujeres desempleadas cayó 0,9%, en 2014 aumentó 3,8%, siendo un crecimiento mayor al aumento de la ocupación (1,3%).

Estabilidad con desafíos
Los expertos en recursos humanos observan un clima de estabilidad en el mercado laboral, pero con algunas señales de preocupación que se podrían visualizar a partir de la segunda mitad de este año. “Estamos con una buena demanda en todos los rubros. Seguimos con buena demanda a nivel de empresas para cargos administrativos y responsables de áreas, y en rubros industriales y operativos hemos crecido”, dijo a El Observador, Gimena Valladares, coordinadora del área de selección y calidad de Adecco.

Valladares dijo que los números de desempleo con que cerró 2014 estaban dentro de lo previsto por Adecco y recordó que en estos primeros tres meses del año hay una baja de actividad y demanda laboral, por lo que el termómetro de 2015 comenzará a notarse después del primer trimestre. En ese sentido, “según las proyecciones va a ser un semestre estable” aunque “puede haber un pequeño descenso (en la demanda laboral) en el último semestre”.

Federico Muttoni, gerente general de Advice, concuerda en el ambiente de estabilidad que mantiene el mercado laboral uruguayo, con “datos muy buenos a nivel histórico”. No obstante, según sus análisis “esperamos una tasa algo levemente superior en 2015”, y agregó que se vienen algunos desafíos que el dato reciente de desempleo aún no se refleja.

“Vemos algunos desafíos o algunas alertas que se están produciendo, siempre muy vinculadas a la competividad y la rentabilidad, y a la conflictividad también”, aseguró Muttoni. También indicó que puede suceder que el empresario tenga un menor entusiasmo por tomar personal y que en la medida en que pueda automatizará una labor sin contar con más gente. Esto ocurre “por los costos crecientes que tienen los recursos humanos en Uruguay y que se ajustan periódicamente”.

Según el gerente de Advice, algunos sectores de la industria y las empresas exportadores son las que tendrán más inconvenientes a nivel laboral en este 2015. Aseguró que el cierre de Ecolat, la láctea representante de Parmalat en el país, es un ejemplo de la “falta de competitividad y rentabilidad”, situación que se podría proyectar en otras industrias. “Hay situaciones que no están reflejadas en el dato (de desempleo). Como el aumento del seguro de desempleo, los anuncios de preconflictos, las inversiones que no se van a concretar tanto públicas como privadas. Son amenazas que veremos cómo evolucionan en los próximos meses”, agregó Muttoni.

En tanto, Fernando Aldabalde, gerente comercial en Manpower Uruguay, consideró que si bien el desempleo subió de 6,5% en promedio en 2013 a 6,6% en 2014, “estamos en niveles de desempleo prácticamente estructural”.

Con respecto a 2015, la consultora es “optimista en que se sigan generando nuevos puestos de trabajo en la medida en que el país continúe en la senda de crecimiento y sigan viniendo al país inversiones extranjeras. Obviamente, no estamos hablando de los niveles que tuvimos cuatro o cinco años atrás”, reflexionó. Como desafíos enumeró algunos puntos a atender: “El contexto global, el incremento de los salarios sin aumento de productividad y la conflictividad sindical”.

La tasa de desempleo parece “haber encontrado un techo, más allá de que tuvimos años con cifras más bajas”, dijo por su parte Gabriel Mordecki, coordinadora del Instituto de Economía de la Universidad de la República. De todos modos, concuerda con que el contexto económico regional y global puede repercutir en la dinámica del mercado laboral.

“La coyuntura para 2015, con una región más complicada, con una economía internacional que no se termina de resolver, donde Europa sigue débil en su demanda para productos de exportación uruguayos, la industria, sacando la parte de papel y celulosa, muestran el lado y el sector exportador concentrarán la debilidad” de la demanda laboral, dijo Mordecki.

Se desaceleró aumento del poder de compra
El poder de compra de los hogares uruguayos se desaceleró el aumento en 2014 tras un fuerte repunte en el año anterior. En tanto, la capacidad de consumo per cápita repuntó en el mismo período.

Según los datos difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el año pasado el ingreso medio de los hogares uruguayos, medidos a precios constantes de enero de 2005, registró un aumento de 1,8% respecto a 2013, moderando su suba tras el incremento de 4% de 2013. Si se diferencia por área geográfica, mientras que en Montevideo el poder de compra de los hogares se mantuvo prácticamente constante con un leve aumento de 0,4%, en el interior la suba fue de 3%.

Por otro lado, la capacidad de consumo promedio per cápita tuvo un dinamismo de 5% en el periodo considerado tras la fuerte aceleración de 4,3% de 2013. Medido a valores corrientes, el ingreso medio de las familias uruguayas en el año fue de $43.228 en el total del país. Si sólo se tiene en cuenta Montevideo, el ingreso promedio de los hogares fue de $ 50.581 mientras que en el interior fue de $ 37.988.


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