La caída pronosticada en los principales indicadores de la economía exige al gobierno extrema eficiencia de gestión este año para evitar que los problemas se conviertan en crisis. Se trata de sobrevivir al 2016 con prudencia fiscal y abriendo posibles vías futuras de salida, a la espera de un repunte viable en 2017. Es notorio que la administración Mujica omitió actuar a tiempo para enfrentar el empeorado contexto externo y corregir desórdenes internos. La tarea le cae al gobierno actual a partir de su segundo año, después que se le fue el primero en pergeñar el presupuesto y enfrentar un tsunami de conflictividad sindical.
Despejar la pista para 2017
La tarea le cae al gobierno actual a partir de su segundo año, después que se le fue el primero en pergeñar el presupuesto y enfrentar un tsunami de conflictividad sindical