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La Dirección General de Impositiva (DGI) ha dejado de lado la modalidad utilizada en otros tiempos de “caer” por sorpresa en comercios y propiedades de contribuyentes.

En una conferencia de prensa en la que se anunció una campaña de fiscalización de contribuyentes del Impuesto al Patrimonio de las Personas Físicas (IPPF), el director General de Rentas, Pablo Ferreri explicó que esa alternativa ya no es necesaria.

“Antiguamente el elemento sorpresa podía ser más importante a la hora de realizar fiscalizaciones”, señaló. “A medida que la administración tributaria va contando cada vez con mayores volúmenes de información provenientes de cada vez más diversas bases de datos, el grado de certeza que tenemos para poder construir un perfil de riesgo es mucho mayor”.

“Por lo tanto, el elemento sorpresa no es necesario, sino que, como en este caso (de la campaña del IPPF), como para nosotros es importante comunicarle a la gente que va a estar recibiendo la visita de un funcionario de la DGI a los efectos de verificar el cumplimiento de sus obligaciones tributarias, porque nosotros tenemos información que nos indica claramente que hubo un crecimiento patrimonial por encima del mínimo no imponible”, comentó.

Ferreri explicó que es “información verificada” por la DGI, por lo que “el elemento sorpresa no es relevante”. “Además, es importante advertirle al contribuyente debidamente identificado de la DGI”.

“Antes, como la administración no contaba con toda esa información, tenía que ir a obtenerla del contribuyente y ahí sí el elemento sorpresa era fundamental. En estos casos, como la información la podemos obtener de diversas bases con la tecnología, ya podemos llegar a estas instancias con mucha información analizada y lo que resta es tener la versión del contribuyente”, expresó Ferreri.
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