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No hay un solo instrumento de política económica que manejemos igual”, aseguró el vicepresidente Danilo Astori el domingo, durante la celebración de 41º aniversario del Frente Amplio, en referencia a la conducción económica que llevan adelante Uruguay y Argentina.

Las diferencias aludidas por Astori “hacen muy díficil” la negociación comercial entre ambos países, según opinó.

A pesar de cierta sintonía política entre los dos gobiernos, la política económica que aplican tienen muy poco en común.

Mientras Uruguay exhibe una conducción fiscal y monetaria “prudente y responsable”, Argentina muestra “un comportamiento heterodoxo. Una política fiscal expansiva que no se sujeta a sus ingresos y una política antiinflacionaria de control de precios”, afirmó a El Observador Ramón Pampín, analista de PwC.

A nivel cambiario, el manejo de las autoridades locales “respeta la tendencia del dólar e interviene para amortiguar la volatilidad, al tiempo que del otro lado del río existe un objetivo de tipo de cambio nominal y fuertes restricciones a las compras de divisas, de manera de reducir la fuga de capitales”, explicó.

Para Marcel Vaillant, coordinador del Área de Comercio Internacional e Integración de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República, las restricciones a las importaciones no son un hecho novedoso en la historia del país vecino y ocurren “quizá como reacción al período de liberalización de la economía de los noventa”. Lo que llama la atención es la forma “dura y cuestionable” en que se produce, consideró el experto.

Agregó que una política proteccionista “puede servir en ciertas etapas y en países con relativo peso de su mercado interno, como en Brasil. Pero Argentina no ha transitado por procesos de maduración industrial y carece de masa crítica (como para aplicar medidas de ese tipo). Lo que se observa en el caso argentino es una economía de persecución de rentas donde cualquier sector para funcionar debe estar perfectamente alineado al gobierno. Eso tiene un costo de ineficiencia enorme y en el largo plazo se paga”, aseguró el especialista.

Estrategia.


Por su parte, el director de Industria, Sebastián Torres, dijo a El Observador que se mantendrá la apuesta al diálogo para solucionar las dificultades comerciales con Argentina y descartó que se vayan a replicar las mismas medidas de este lado del Plata.

Indicó que los actuales problemas en el ingreso de mercadería uruguaya al país vecino están asociados al régimen de licencias no automáticas que aplica ese gobierno. “Son atrasos acotados a tres o cuatro empresas del sector de la vestimenta, que complica mucho a esas firmas pero que no tiene impactos significativos sobre el flujo de exportaciones hacia Argentina, que muestra un sostenido crecimiento”, afirmó. lEmpezó plan para retener alumnos

Comenzó ayer el Plan de Tránsito entre ciclos educativos, que se aplicará este año en forma piloto en 125 centros educativos de todo el pais y atenderá a una población de 6.250 alumnos en riesgo de desvinculación del sistema.

Este plan central que se maneja desde el Consejo Directivo Central de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) tiene como objetivo abordar los riesgos específicos de desvinculación de los adolescentes del sistema educativo formal, en su pasaje de Primaria a Educación Media Básica.

El programa se aplicará inicialmente en 25 áreas o localidades del pais, con la participación de al menos cinco escuelas y dos centros de Educación Media Básica por cada una de ellas (un liceo y una escuela técnica).

El costo estimado que previó la ANEP es de $ 1.100.000 por año para cada área en la que el plan se ejecute.

El proyecto tiene tres fases operativas temporales, que abarcarán el segundo semestre de sexto año de escuela, el verano y el primer semestre de Educación Media Básica.

Durante la primera fase, se trabajará con todos los alumnos de los sextos años de las escuelas seleccionadas, con referencia a las inquietudes vinculadas al pasaje a la Educación Media. En ese contexto, se identificará a los estudiantes con mayor riesgo de desvinculación.

En la segunda fase, que transcurrirá en verano y será de carácter focal, se conformará un grupo con adolescentes procedentes de las cinco escuelas de cada localidad.

En esta etapa, las acciones que serán de refuerzo didáctico y socio –recreativo– se desarrollarán en una de las instituciones de Educación Media Básica o en una escuela, que oficiarán como centros de referencia.

Finalmente, en la tercera fase, se apuntará a la inserción sostenida de los adolescentes en los centros de Educación Media.

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