Discurso de Bush no convence a iraquíes
Tras más de un año de ocupación prima la violencia, la falta de servicios básicos y el escándalo por el tratamiento inhumano a prisioneros iraquíes
El discurso del presidente estadounidense George W. Bush, donde delineó su plan para entregar el poder en Irak y aliviar los problemas de los iraquíes, no convenció a muchos en Bagdad, donde predomina una sensación de amargura después de más de un año de caos.
"El miente. No creemos nada de lo que dice Bush. Los estadounidenses no hicieron nada por los iraquíes. Y ahora él promete devolver el poder a los iraquíes en una democracia, tras elegir a dedo a las personas del Consejo de Gobierno", dijo el martes Haidar Majeed, un comerciante iraquí.
Con sus palabras buscó persuadir tanto a los estadounidenses como a los iraquíes de que tiene una estrategia viable para mejorar las duras condiciones en Irak, pero muchos iraquíes ni siquiera vieron el discurso.
Bush habló de vencer al terrorismo, de la llegada de un Irak libre y autogobernado y de mejorar la seguridad en un país donde los ataques con bombas se han convertido en algo común.
Muchas quejas
"Los estadounidenses pueden llevar un tanque a Irak en dos días, pero ni siquiera nos pueden dar más de dos horas de electricidad por día para el aire acondicionado", dijo Fallah Hassan, mientras tomaba el característico café amargo árabe con otros desempleados iraquíes.
Bush dijo que tenía una gran esperanza de que "la llegada de un Irak libre y autogobernado" ayudaría a los iraquíes, enfrentaría al terrorismo y daría impulso a los reformistas de la región.
"Nunca vimos a ningún miembro del Consejo de Gobierno en las calles, hablando con el pueblo iraquí", dijo Hamid Hassan, un plomero.
(Reuters)